España / Cantabria / Lebeña

Lebeña

Regreso a Cantabria        Regreso a principal

Lo más reciente

 

Lo más reciente

 

Acercándonos a Lebeña (1)

 

Acercándonos a Lebeña (2)

 

Llegada a Lebeña

Lebeña es una localidad del municipio de Cillorigo de Liébana, en la comarca de Liébana (Cantabria, España). Se encuentra a 280 msnm y dista seis kilómetros y medio de Tama, la capital municipal. Tiene 86 habitantes (INE, 2008). De su patrimonio arquitectónico destaca un Bien de Interés Cultural: la Iglesia de Santa María, mozárabe. Junto a la iglesia hubo un árbol catalogado como singular, el «Tejo de Lebeña», uno de los más conocidos y antiguos de Cantabria, que cayó en marzo de 2007. Por encima de este pueblo hay un punto de interés geomorfológico, llamado «Discordancia de Lebeña», donde se contempla con claridad el contacto discordante entre el zócalo paleozoico (piedra caliza de los Picos de Europa) y la cobertera mesozoica (arenisca y limolita de Peña Sagra).
Entre este pueblo y el de Cabañes discurre la garganta del Rubejo, que forma el río homónimo, siendo un pequeño cañón lateral del Desfiladero de la Hermida.
En el término de Lebeña se encuentra la escuela de escalada llamada «El Agero».
Lebeña se llama igualmente a un coto truchero del río Deva a su paso por este término.
Por Lebeña pasa el sendero de pequeño recorrido PR-S.3, llamado «Camino de Arceón», que parte del Collado Joz, entre Lamasón y Peñarrubia, pasa por Cicera, sube al collado de Arceón y baja a Lebeña, para seguir después por Castro-Cillorigo, donde enlaza con el GR-71 (Sendero de la Reserva de Saja), pasa por Potes y llega al Monasterio de Santo Toribio de Liébana. En total, son 24 kilómetros.
País        España
• Com. autónoma           Cantabria
• Provincia         Cantabria
• Municipio        Cillorigo de Liébana
Ubicación            43°12′52″N 4°35′3″OCoordenadas: 43°12′52″N 4°35′3″O (mapa)
• Altitud              280 msnm
• Distancias        120,5 km a Santander
6,5 km a Tama
Población            86 hab. (INE 2008)
• Densidad         n/d hab./km²
Código postal    39583
La iglesia de Santa María se encuentra situada en la localidad de Lebeña perteneciente al municipio de Cillorigo de Liébana, en la comunidad autónoma de Cantabria (España). Constituye uno de los más notables testimonios del arte prerrománico en Cantabria, encuadrado dentro del denominado «arte de repoblación». Fue declarada Monumento Nacional el 27 de marzo de 1893. 43°12′55.90″N 4°35′25.50″OCoordenadas: 43°12′55.90″N 4°35′25.50″O (mapa)
Contenido  [ocultar]
1 Origen
2 El edificio
3 El frontal del Altar
4 Los retablos
5 Enlaces externos
[editar]Origen

 

Campanario.

 

Cabecera.

 

Interior.
Documentos datados en 924 vinculan los nombres de los condes de Liébana, Don Alfonso y Doña Justa, con la fundación del templo, aunque no hay nada seguro al respecto. Tradicionalmente se les atribuye a estos nobles la erección de Santa María en la citada fecha. En nombre de Dios. Sea notorio y manifiesto que yo el conde Alfonso y mi esposa, la condesa Justa, edificamos la iglesia de Santa María de Lebeña para trasladar el cuerpo de Santo Toribio a ella y mis siervos lo tomen y entierren, y como lo hubiesen tomado para enterrar, fui castigado por el juicio divino y quedé ciego hasta el presente, y mis soldados, que eran inocentes, al empezar a cavar con azadas quedaron también ciegos. Entonces ofrecí mi cuerpo y todo cuanto tengo en Liébana a Santo Toribio y a ti, abad Opila, y a los clérigos que allí sirven a Dios...
Este texto, recogido en el Cartulario del Monasterio de Santo Toribio de Liébana y fechado en el año 925 (aunque parece ser una trascripción del s. XIII) nos relata el origen de este monumento, patrocinado por los condes de Liébana para depositar los restos de Santo Toribio, desde el monasterio cercano de San Martín de Turieno (hoy Santo Toribio) donde se encontraban. Tras perder la vista -por no ser del agrado del santo- volvieron a recuperarla cuando desistieron de su empeño y dieron sus heredades al citado monasterio.
Dos siglos más tarde, en 1187, el rey castellano Alfonso VIII donó la iglesia de Lebeña al abad del monasterio benedictino de San Salvador de Oña, aunque el propio rey desconocía como había llegado a ser de su propiedad. Es posible que al haber sido una fundación condal, en algún momento hubiese pasado a la corona.
Sin embargo, desde el siglo XI y hasta el siglo XVI en que se convierte en parroquia, cae, junto con sus pertenencias, bajo la dependencia del abad de Santo Toribio. Los monjes cobraban las rentas de esta iglesia y poseían abundantes propiedades en el pueblo. Muchos vecinos de Lebeña donaban tierras al cenobio para la salvación de sus almas. Otros arrendaban o intercambiaban campos y sobre todo viñas, que constituían una de las principales riquezas agrícolas de la comarca.
En el siglo XVI (al menos desde 1510) comienzan a surgir pleitos a causa de que los vecinos de Lebeña no reconocían el señorío del prior y se negaban a pagar los diezmos al monasterio. Con el tiempo, acaban desligándose del mismo y consiguen la creación de una parroquia autónoma, que ha perdurado hasta nuestros días.
[editar]El edificio

La unidad estilística que presenta esta construcción mozárabe nos indica que debió levantarse en un periodo de tiempo relativamente corto, ya que no se observan cambios de planteamiento ni reformas del esquema origina. Por ello es posible pensar que fuera obra de un personaje principal de Liébana, quizás el conde Alfonso y lo mismo podríamos aceptar su finalidad: ser capilla funeraria de Santo Toribio. Este hecho podría esplicar la tendencia al tipo de planta centralizada, mezclada también con el tipo basilical, al poseer tres ábsides y tres naves, que se enfatiza con la ayuda que alcanzan los dos tramos centrales de la nave principal.
El tipo de piedra empleada en la construcción es la mampostería , utilizándose la sillería solo en los ángulos y en los cercos de los vanos.
Al exterior el templo presenta una forma casi cuadrangular coronada por el volumen que forman los dos primeros tramos de la nave central que se elevan por encima de los demás.
Su planta es rectangular. La cabecera recta, orientada hacia el Este, presenta tres ábsides paralelos, el mayor algo más profundo, y tres naves separadas por cuatro pilares exentos. En su estructura se mezclan elementos de tradición visigoda -la planta y el alzado-, asturiana -el aparejo y los ábsides-, y propiamente mozárabe: pilares, arcos, alfiz, técnica decorativa y concepto espacial.
La disposición en planta basilical, de tres naves, la central algo más ancha que las otras-, se asemeja a la de los templos prerrománicos asturianos. La cabecera es tripartita, estando formada por tres capillas absidiales escalonadas, de planta rectangular, comunicadas entre sí por arcos de medio punto que cargan directamente sobre las jambas. También son de medio punto peraltado el arco de triunfo y los que dan acceso a las capillas laterales desde sus respectivas naves. Esta es la primera iglesia de España en la que aparece el pilar compuesto cruciforme.[cita requerida]
El espacio interior es de gran belleza por su compartimentación horizontal y vertical, subrayada por el empleo de la bóveda de cañón longitudinal en la nave central, y transversal en los tramos de las naves laterales.
La cubrición de los diversos espacios en que se distribuye el templo se realiza en cualquier caso mediante bóvedas de cañón; pero, mientras que los ejes de las bóvedas de la nave central y de los ábsides son longitudinales, los de las naves laterales son transversales. Su sustentación se confía a arcos de herradura -tanto los transversales como los formeros- que descansan sobre columnas de fuste circular con interposición de capiteles corintios adornados por dos o tres órdenes de hojas de acanto y collarines típicamente asturianos. Estas columnas se adosan a los muros o a pilares de sección cuadrada para formar, en este caso, soportes compuestos de gran robustez.
Tanto los capiteles vegetales del interior como los modillones de lóbulos que sostienen el alero el tejado, muestran una excelente labra. Los capiteles son derivados del corintio, con hojas de canto, símbolo de la eternidad, apareciendo a veces planetas (símbolo de la fertilidad y del triunfo) y rosetas, símbolo de Cristo.
La importancia excepcional de Lebeña con respecto al arte prerrománico radica en la utilización por primera vez de ese tipo de pilares compuestos, preparados con sus columnas adosadas para recibir los arcos fajones y formeros, solución que será sistemáticamente utilizada en el Románico.
El arco triunfal está enmarcado por un alfiz , elemento de tradición musulmana.
El pórtico fue construido ya en el siglo XVIII y la torre a finales del siglo XIX, tras ser declarada Monumento Nacional en 1893.
Externamente ofrece el edificio un insólito juego de volúmenes debido a las diferencias de altura de cada uno de los cuerpos y a la diversidad de orientación de sus cubiertas siempre a dos aguas. Estas cubiertas forman aleros muy pronunciados que apoyan en modillones de lóbulos decorados con esvásticas y rosetas inscritas en círculos. Por debajo corre una cenefa decorativa a base de tallos, zarcillos y otras figuras vegetales. Todos estos motivos ornamentales ya se han visto en el arte visigodo.
La torre que se yergue junto a la iglesia no forma parte de ella y es de hechura muy reciente (siglo XX). También es de época posterior a la iglesia el pórtico meridional por el que se tiene acceso a ella y la sacristía adosada al muro norte de la nave izquierda.
[editar]El frontal del Altar

 

Detalle.
En la actualidad se encuentra adosado al basamento de piedra del retablo mayor. Se trata de un gran bloque de piedra arenisca, de forma prismática, de 173 cm de largo en la parte superior, 162,5 de largo en la parte inferior y 103 cm de altura, con un fondo de 20 cm Su ubicación primitiva sería entre las dos primeras columnas de la nave central, como elemento de separación del espacio dedicado al coro -delante del presbiterio- y de la nave.
El frontal alberga siete círculos grabados, rehundidos o pintados en la piedra, (cuatro mayores en los ángulos, de 30 cm de diámetro y dos menores, intermedios, de unos 19 cm de diámetyro) que se distribuyen simétricamente en toda la superficies a partir de un gran motivo central.
Analizando en una lectura global el contenido del frontal, parece obvio destacar su significado cristológico y escatológico, temáticas ambas muy utilizadas por los pueblos germánicos cristianizados y en el arte prerrománico.
Los dos círculos de los ángulos inferiores harían referencia a la vida terrenal, representada por la metáfora del árbol (los árboles cruzados) y la medida del tiempo (el horologio). Los triángulos o montañas (líneas quebradas inferiores) y la línea del cielo, que enlazan ambos círculos, subrayarían este concepto.
La zona intermedia con los dos círculos más pequeños, -cuyas dimensiones no son producto de su menor relevancia, sino que su tamaño está justificado por los imperativos del espacio en relación con el gran círculo central-, indicarían carácter espiritual del cielo cristiano a través de la resurrección (estrella de ocho puntas).
En la zona superior, los dos círculos están dedicados a la salvación de Cristo, (flores de cuatro pétalos circunscritas, sobre cruz patada o sobre cruzada con otra flor, acompañada de rombos o piedras preciosas), que se manifiestan de una forma más elocuente y cosmogológica en el gran círculo central, que indicarían las esferas o círculos celestes (círculos concéntricos) y el carácter espiritual del cielo cristiano a través de la resurrección (estrella de ocho puntas).
[editar]Los retablos

El retablo mayor, en madera policromada y drada, es una obra del barroco decorativo, fechada en 1745. En su hornacina central se venera la imagen de la Virgen de Belén, obra hispano-flamenca del siglo XV. El resto de las imágenes son de la época del retablo. En las capillas posteriores se conservan dos pequeños retablos de estilo renacentista, fechados en 1584. están dedicados a San Roque y Santa Cecilia. Existe en la nave de la epístola otro retablo, dedicado a la Virgen del Rosario, con San Antón y el Niño Jesús, de finales del siglo XVIII.

Wikipedia