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La edad de consentimiento en España es 16 años según el código penal español30 .

Artículo 183 - El que realizare actos de carácter sexual con un menor de dieciséis años, será castigado como responsable de abuso sexual a un menor con la pena de prisión de dos a seis años.
Aunque también, si media engaño o abuso de una posición reconocida de confianza, autoridad o influencia sobre la víctima con un mayor de 16 y menor de 18, es delito.

Artículo 182 (1) - 1. El que, interviniendo engaño o abusando de una posición reconocida de confianza, autoridad o influencia sobre la víctima, realice actos de carácter sexual con persona mayor de dieciséis años y menor de dieciocho, será castigado con la pena de prisión de uno a tres años.
Sin embargo, también existe una excepción para casos en que el autor sea una persona próxima al menor por edad y grado de desarrollo o madurez, a criterio del juez.

En biología, el sexo es el conjunto de las peculiaridades que caracterizan los individuos de una especie dividiéndolos en masculinos y femeninos, y hacen posible una reproducción que se caracteriza por una diversificación genética.1 La reproducción sexual implica la combinación de células especializadas llamadas gametos para formar hijos que heredan el material genético, y por tanto los rasgos y naturaleza de ambos padres. Los gametos pueden ser idénticos en forma y función (isogametos), pero en algunos casos han evolucionado hacia una asimetría de tal manera que hay dos tipos de gametos específicos por sexo (heterogametos): los gametos masculinos son pequeños, móviles, y optimizados para el transporte de su información genética a cierta distancia; mientras que los gametos femeninos son grandes, no móviles y contienen los nutrientes necesarios para el desarrollo temprano del organismo joven.

El sexo de un organismo se define por los gametos que produce: los del sexo masculino producen gametos masculinos (espermatozoides) mientras que los de sexo femeninos producen gametos femeninos (óvulos), los organismos individuales que producen tanto gametos masculinos como gametos femeninos se denominan hermafroditas. En la especie humana hay varios casos que son similares al hermafroditismo, pero el término más correcto para referirse a una persona con estas condiciones es intersexual. Con frecuencia, las diferencias físicas se asocian con el sexo del organismo; este dimorfismo sexual puede reflejar las presiones reproductivas diferentes de cada sexo.

Etimología
El término «sexo» deriva del latín sexus, por sectus, «sección, separación» y aparece usado por primera vez en De inventione I de Cicerón.[cita requerida]

Evolución
Artículo principal: Evolución del sexo
Se considera que la reproducción sexual apareció por primera vez alrededor de hace 1000 millones de años, evolucionaron dentro de ancestros de eucariotas unicelulares.2 La razón de la evolución inicial de sexo, (y las razones) por las que ha sobrevivido hasta el presente, son todavía materia de debate. Algunas de las teorías plausibles incluyen: que el sexo crea la variación de la descendencia, el sexo ayuda a la propagación de características ventajosas, y que el sexo ayuda a la eliminación de los rasgos desfavorables; proceso que ocurre mediante la selección sexual.

La reproducción sexual es un proceso específico de las eucariotas, organismos cuyas células contienen un núcleo y mitocondrias. Además de los animales, las plantas y los hongos, otras eucariotas (por ejemplo, el parásito de la malaria) también participan en la reproducción sexual. Algunas bacterias utilizan la conjugación, que es una transferencia de material genético entre las células, y aunque no es lo mismo que la reproducción sexual, se traduce también en la mezcla de los rasgos genéticos.

Lo que se considera la definición de la reproducción sexual es la diferencia entre los gametos y la naturaleza binaria de la fertilización. La multiplicidad de tipos de gametos dentro de una especie aún se consideran una forma de reproducción sexual. Sin embargo, células terceras que no son gametos se conocen en los animales multicelulares.3

Mientras que la evolución del sexo en sí se remonta a la etapa de célula eucariota, el origen de la determinación del sexo cromosómico es más joven. El sistema ZW para la determinación del sexo es compartido por las aves, algunos peces y algunos crustáceos. La mayoría de los mamíferos, y también algunos insectos (Drosophila) y plantas (Ginkgo) utilizan la determinación XY. La determinación X0 se encuentra en ciertos insectos.

Los cromosomas ZW y XY no contienen genes similares,6 y comparando los pollos y los humanos, el cromosoma Z se asemeja al cromosoma 9 del autosoma humano, en lugar de X o Y, sugiriendo que la determinación del sexo ZW y XY no comparten su origen, sino que los cromosomas sexuales se derivan de los cromosomas autosómicos del antepasado común de aves y mamíferos. No obstante en un documento de 2004 que compara el cromosoma Z del pollo con el cromosomas X del ornitorrinco, se sugiere que los dos sistemas están relacionados.

Ciclo de vida de la reproducción sexual a través de etapas de organismos haploides y diploides.
La reproducción sexual es un proceso donde los organismos forman la descendencia, que combina las características genéticas de ambos padres. El material genético, agrupado en los cromosomas, es transmitido de una generación a la siguiente en este proceso. Cada célula de la descendencia tiene 2n cromosomas, de los cuales la mitad (n) proceden de la madre y la otra mitad del padre (n).8 Los organismos con un número de cromosomas doble (2n) se denominan "diploides". Los gametos se generan en un proceso denominado meiosis, en el cual las células madre se dividen produciendo células haploides con sólo un juego de cromosomas (n).9 La meiosis implica también una etapa inicial de entrecruzamiento cromosómico, en que los cromosomas intercambian una parte de su información genética. El cruzamiento y la fertilización (la recombinación de los conjuntos de cromosomas para hacer una nueva célula diploide) dan como resultado el nuevo organismo que contiene un material genético que procede de una selección aleatoria del material genético de los padres.

En muchos organismos la etapa haploide se ha reducido a sólo la producción de gametos especializados en recombinarse y formar un nuevo organismo diploide, en otros, los gametos son capaces de experimentar la división celular para producir organismos multicelulares haploides. En cualquier caso, los gametos pueden ser externamente similares, sobre todo en el tamaño (isogamia), o puede haber evolucionado una asimetría de tal manera que los gametos son diferentes en tamaño y otros aspectos (heterogamia).10 Por convención, el gameto más grande (llamado óvulo) se considera femenino, mientras que el más pequeño (llamado espermatozoide) se considerada masculino. Un individuo que produce gametos grandes es de sexo femenino, y el que produce pequeños gametos es de sexo masculino. Al individuo que produce los dos tipos de gametos se le denomina hermafrodita; en algunos casos, como las plantas, los hermafroditas son capaces de auto-fertilizarse y producir descendencia sin la intervención de un segundo organismo. No obstante también es frecuente que los organismos hermafroditas crucen entre sí los gametos

Animales

Sirfidos participando en la relación sexual.
La mayoría de los animales se reproducen sexualmente, y son organismos diploides, con la etapa haploide reducida a los gametos unicelulares.12 Los gametos de animales tienen formas masculinas y femeninas, los espermatozoides y los óvulos. Estos gametos se combinan para formar embriones que se desarrollan en un nuevo organismo.

El gameto masculino, el espermatozoide (producido en un testículo), es una pequeña célula que contiene un solo flagelo largo que lo propulsa.13 Los espermatozoides son células muy pequeñas, que carecen de muchos componentes celulares que serían necesarios para el desarrollo embrionario. Están especializados en la motilidad, la búsqueda de un óvulo para después fusionarse con él en el proceso llamado fecundación.

Los gametos femeninos son los óvulos (producido en los ovarios), grandes células inmóviles que contienen los nutrientes y los componentes celulares necesarios para el desarrollo del embrión.14 Los óvulos se asocian a menudo con otras células que apoyan el desarrollo del embrión, formando un huevo. En los mamíferos, el embrión fertilizado se desarrolla dentro del individuo con sexo femenino, que reciben nutrición directamente de su madre.

Los animales suelen ser móviles y buscan una pareja del sexo opuesto para el apareamiento. Los animales que viven en el agua pueden aparearse con fertilización externa, donde los óvulos y los espermatozoides se liberan y se combinan en el agua circundante.15 La mayoría de los animales que viven fuera del agua, deben transferir el esperma del macho a la hembra para lograr la fertilización interna.

En la mayoría de las aves, tanto la excreción como la reproducción se realiza a través de una sola abertura posterior, llamado cloaca, machos y hembras pájaro hacen contacto en la cloaca para la transferencia de esperma, un proceso llamado "beso cloacal".16 En muchos animales terrestres, los machos usan órganos sexuales especializados para ayudar al transporte de los espermatozoides, al órgano sexual masculino se le llama órgano copulador. En los seres humanos y otros mamíferos este órgano masculino se denomina pene, y penetra en el tracto reproductivo femenino (llamada vagina) para lograr la inseminación, en un proceso conocido como coito. El pene contiene un tubo a través del cual viaja el semen (un líquido que contiene espermas). En las hembras de los mamíferos la vagina se conecta con el útero, órgano que apoya directamente el desarrollo del embrión fertilizado en su interior (gestación).

Debido a su movilidad, el comportamiento sexual animal puede implicar relaciones sexuales coercitivas. La inseminación traumática, por ejemplo, es utilizada por algunas especies de insectos para inseminar a las hembras a través de una herida en región abdominal - un proceso perjudicial para la salud de la hembra.

El sexo ayuda a la propagación de características dominantes a través de la recombinación. Los diagramas comparan la frecuencia de la evolución de los alelos en una población sexual (arriba) y una población asexual (abajo). El eje vertical muestra la frecuencia y el eje horizontal muestra el tiempo. Los alelos a/A y en b/B ocurren al azar. Los alelos dominantes A y B, que surgen de forma independiente, puede ser rápidamente combinados por la reproducción sexual en una combinación más dominante AB. La reproducción asexual requiere más tiempo para lograr esta combinación, ya que sólo puede producir AB si A se presenta en un individuo que ya cuenta con B, o viceversa.
Artículo principal: Sistema de determinación de sexo
El sistema sexual más básico es aquel en el que todos los organismos son hermafroditas, producen los gametos masculinos y femeninos -este es el caso de algunos animales (caracoles, por ejemplo) y la mayoría de las plantas con flores.20 En muchos casos, sin embargo, la especialización sexual ha evolucionado de tal manera que unos organismos sólo producen gametos masculinos y otros sólo femeninos. La causa biológica para que un organismo desarrolle uno u otro tipo de los dos sexos se llama determinación sexual.

En la mayoría[cita requerida] de las especies con especialización sexual, los organismos son bien de sexo masculino (sólo producen gametos masculinos) o de sexo femenino (sólo producen gametos femeninos). Hay excepciones comunes, por ejemplo, en el gusano redondo C. elegans los dos sexos son hermafroditas y masculinos (un sistema llamado androdioecia).

A veces el desarrollo de un organismo es intermedio entre machos y hembras, una condición llamada intersexualidad. En algunos casos los individuos intersexuales se les llama "hermafrodita", pero, a diferencia de los hermafroditas biológicos, las personas intersexuales son casos poco comunes y generalmente no son fértiles, tanto en los aspectos masculinos y femeninos.

En el caso de los seres humanos, hasta la quinta semana de gestación, el sexo anatómico del feto es indeterminado. Es entonces cuando intervienen dos grupos de genes, cuya expresión hará que el sexo del individuo sea más o menos próximo al que está determinado por sus cromosomas sexuales. Estos genes estimularán el desarrollo de los órganos genitales masculinos o femeninos, o de ambos en el caso de ciertas personas intersexuales.

Genético
En el sistema XY para la determinación del sexo, el sexo de un organismo está determinado por el genoma que hereda. La determinación del sexo genético por lo general depende de asimétrica heredada por los cromosomas sexuales los cuales guardan las características genéticas que influyen en el desarrollo; el sexo puede ser determinada por la presencia de un cromosoma sexual o por la cantidad de estos en un organismo. La determinación genética del sexo, se da ya que está determinada por la clasificación de los cromosomas, por lo general la descendencia masculina y femenina resulta en una proporción de 1:1.

 

Como los humanos y otros mamíferos, el mosquito común de fruta tiene un sistema XY para la determinación del sexo.
Los seres humanos y otros mamíferos tienen un sistema XY para la determinación del sexo: el cromosoma Y contiene los factores responsables para activar/determinar el desarrollo de un individuo masculino. El sexo por defecto, en ausencia de un cromosoma Y, es el femenino. Por lo tanto, los mamíferos XX son hembras y XY son machos. La determinación del sexo XY se encuentra en otros organismos, incluyendo la mosca de la fruta y algunas plantas.20 En algunos casos, incluso en la mosca de la fruta, es el número de cromosomas X el que determina el sexo en lugar de la presencia de un cromosoma Y (ver más abajo).

La sexualidad humana representa el conjunto de comportamientos que conciernen la satisfacción de la necesidad y el deseo sexual. Al igual que los otros primates, los seres humanos utilizan la excitación sexual con fines reproductivos y para el mantenimiento de vínculos sociales, pero le agregan el goce y el placer propio y el del otro. El sexo también desarrolla facetas profundas de la afectividad y la conciencia de la personalidad. En relación a esto, muchas culturas dan un sentido religioso o espiritual al acto sexual, así como ven en ello un método para mejorar (o perder) la salud.

Egremy define a la sexualidad como la "Construcción bio-socio-psicológica que nos permite establecer relaciones con los demás desde el eje sexo-genérico".

La OMS define como "sexualidad es un aspecto central del ser humano presente a lo largo de su vida. Abarca el sexo, las identidades y los papeles de género la orientación sexual, el erotismo, el placer, la intimidad y la reproducción. La sexualidad se vivencia y se expresa a través de pensamientos, fantasías, deseos y creencias, actitudes, valores, conductas prácticas, papeles y relaciones interpersonales. La sexualidad puede incluir estas dimensiones, no obstante no todas ellas se vivencían o se expresan siempre. La sexualidad está influida por la interacción de factores biológicos, psicológicos, sociales, económicos, políticos, culturales, éticos, legales, históricos y espirituales".

Aunque existen componentes característicos a todos los seres humanos que conforman la sexualidad, no se puede hablar de una sexualidad única, sino que existen tantas sexualidades como seres humanos en el mundo porque cada uno de nosotros posee una construcción individual de su sexualidad.

La complejidad de los comportamientos sexuales de los humanos es producto de su cultura, su inteligencia y de sus complejas sociedades, y no están gobernados enteramente por los instintos, como ocurre en casi todos los animales. Sin embargo, el motor base del comportamiento sexual humano siguen siendo los instintos, aunque su forma y expresión dependen de la cultura y de elecciones personales; esto da lugar a una gama muy compleja de comportamientos sexuales. En la especie humana, la mujer lleva culturalmente el peso de la preservación de la especie.

En la sexualidad humana pueden distinguirse aspectos relacionados con la salud, el placer, legales, religiosos, etc. El concepto de sexualidad comprende tanto el impulso sexual, dirigido al goce inmediato y a la reproducción, como los diferentes aspectos de la relación psicológica con el propio cuerpo (sentirse hombre, mujer o ambos a la vez) y de las expectativas de rol social. En la vida cotidiana, la sexualidad cumple un papel muy destacado ya que, desde el punto de vista emotivo y de la relación entre las personas, va mucho más allá de la finalidad reproductiva y de las normas o sanciones que estipula la sociedad.

El término sexo deriva del latín sexus, por sectus, "sección", "separación"; del griego genos (del cual deriva también genitalidad), y aparece usado por primera vez en De inventione I, de Cicerón.

Orientación e identidad sexual[editar]
Artículos principales: Orientación sexual e Identidad de género.
Además de la unión sexual y emocional entre personas de diferente sexo (heterosexualidad), existen relaciones emocionales y sexuales entre personas del mismo sexo (homosexualidad o androfilia y genofilia) que —aunque tengan una larga tradición (ya existían en la antigua Grecia y en muchas otras culturas)— en algunos sectores siguen siendo valoradas en la actualidad negativamente y son incluso motivo de discriminación social.

La identidad sexual es la conciencia propia e inmutable de pertenecer a un sexo u otro, es decir, el saberse y sentirse varón o mujer. En la definición de la identidad sexual están implicados multitud de factores, entre los que podemos destacar el psicológico, social y biológico y -dentro de este último- el gonadal, cromosómico, genital y hormonal. En realidad hay 78 factores distintos que se diferencian en sentido masculino o femenino en cualquier persona.

En la mayoría de las ocasiones, los hombres nacen con genitales masculinos y los cromosomas XY, mientras que las mujeres poseen genitales femeninos y dos cromosomas X. Sin embargo existen personas que no pueden ser clasificadas por estos factores, ya que poseen combinaciones de cromosomas, hormonas y genitales que no siguen las definiciones típicas que se han relacionado con el hombre y la mujer. De hecho, algunas investigaciones sugieren que uno de cada cien individuos puede nacer con rasgos intersexuales, o lo que vulgarmente se conoce como hermafrodita.

Véanse también: Heterosexualidad, Homosexualidad, Bisexualidad, Pansexualidad y Asexualidad (demasiados parámetros en {{VT}}) Wikipedia.
Instinto[editar]
Durante siglos se consideró que la sexualidad en los animales y en los hombres era básicamente de tipo instintivo. En esta creencia se basaron las teorías para fijar las formas no naturales de la sexualidad, entre las que se incluían todas aquellas prácticas no dirigidas a la procreación.

Hoy, sin embargo, se sabe que también algunos mamíferos muy desarrollados como los delfines, e incluso aves como los pingüinos, presentan un comportamiento sexual diferenciado, que incluye además de formas de aparente homosexualidad, variantes de la masturbación y de la violación.[cita requerida] La psicología moderna deduce, por tanto, que la sexualidad puede o debe ser aprendida.

El psicoanálisis diferencia la noción de instinto para el ser humano y considera la sexualidad en un sentido más amplio que el genital ya que el deseo sexual humano no se superpone con el instinto de reproducción.

Expresiones y desarrollo del comportamiento sexual[editar]

Dibujo de Leonardo da Vinci de una pareja hemiseccionada durante el coito
En el límite de las formas ampliamente aceptadas de conductas sexuales, se encuentran las llamadas expresiones del comportamiento sexual; como la masturbación, homosexualidad, éstas hasta no hace poco tiempo eran consideradas parafilias o perversiones de personas degeneradas o moralmente degradadas en gran parte por la influencia religiosa en la sociedad. La evolución en los usos y costumbres y el ensanchamiento del margen de tolerancia ha hecho que estas conductas se admitan como válidas en el marco de los derechos hacia una sexualidad libre.

Sólo en los casos de malestar o de conflicto del propio individuo con sus tendencias, o en aquellos en los que se pone en riesgo la integridad física y moral de terceros, podemos hablar de trastornos sexuales y en estos casos se encuentra la necesidad de tratamiento psicoterapéutico e incluso farmacológico.

La mayor parte de las culturas tienen normas sociales sobre la sexualidad. Por ejemplo, muchas culturas definen la norma sexual como una sexualidad que consiste únicamente en actos sexuales entre un hombre y una mujer casados. Los tabúes sociales o religiosos pueden condicionar considerablemente el desarrollo de una sexualidad sana desde el punto de vista psicológico.

Religión y sexo[editar]
El Cristianismo afirma que, reducida a la genitalidad, la sexualidad degrada a la persona; que debe abarcar a toda la persona y no sólo a una parte de la misma. Que la sexualidad es una realidad positiva creada por Dios como expresión de amor y unión entre un hombre y mujer. Que se encarna dentro del acuerdo matrimonial.

Su visión es polémica, ya que no suele reconocer o no suele enfrentarse a otros aspectos de la sexualidad, como la homosexualidad, la masturbación o el uso del preservativo.

Prácticas sexuales[editar]
Artículo principal: Anexo:Posturas sexuales
Masturbación[editar]
Es la estimulación que, con objeto de conseguir excitación y placer sexual o incluso el orgasmo, realiza un individuo en su propio cuerpo o en el de otro, sobre todo en los órganos sexuales.

Coito[editar]
Se define como coito la introducción del pene en la vagina o en el ano de otra persona, llamándose coito vaginal o coito anal respectivamente.

Sexo oral[editar]
El sexo oral es una práctica sexual en la que una o más personas estimulan los órganos genitales de otra con los labios y con la lengua. Suele llamarse cunnilingus, si es en la vulva; felación, si es en el pene, y anilingus, si es en el ano.

Sexo anal[editar]
El sexo anal es una práctica sexual que involucra la introducción del pene o de juguetes sexuales en el propio ano o en el ano de otra persona.

Frot y tribadismo[editar]
El frot es una práctica sexual no penetrativa entre varones, en la que ambos se rozan los penes erectos uno contra otro y se masturban mutuamente con sus penes en contacto, generalmente estando abrazados mientras se acarician y besan frente a frente, aunque pueden adoptarse otras posiciones.

En el tribadismo, práctica sexual no penetrativa, las mujeres presionan y restriegan sus vulvas una contra la otra, estimulándose el clítoris y otras partes erógenas hasta alcanzar el orgasmo.

Sexo tántrico[editar]
El sexo tántrico es una forma de enseñanza budista e hindú que considera el sexo una forma de expansión y exploración de la espiritualidad.

Infecciones de transmisión sexual[editar]
Artículo principal: Enfermedades de transmisión sexual
Las infecciones de transmisión sexual (ITS), también llamadas enfermedades de transmisión sexual (ETS) y antes llamadas enfermedades venéreas (término este último que técnicamente ya no se considera adecuado) son las adquiridas por la vía sexual. Se transmiten debido al contacto íntimo y pueden contagiarse durante el coito, por los besos, a través del contacto de la piel con una zona infectada o con úlceras y a través de pequeños desgarros en la boca o el ano o en los genitales mediante la práctica del sexo oral, anal o genital, esto debido a los microorganismos que se pueden adherir a la superficie de los epitelios uretral, endocervical, vaginal, rectal o faríngeo.

Si no reciben tratamiento, algunas de ellas pueden producir daños permanentes (esterilidad, hipoacusia, problemas cardiovasculares, cáncer del cuello uterino o incluso, en algunos casos, la muerte (VIH/SIDA). También son transmitidas de la madre el hijo durante el embarazo o durante el trabajo de parto.

El uso del preservativo por temor al contagio del VIH/SIDA ha disminuido la incidencia de las ETS, pero continúan existiendo en todas partes del mundo y son un problema de salud pública.1

Los agentes productores de las infecciones de transmisión sexual incluyen bacterias, virus (como el del herpes), hongos e incluso parásitos, como el ácaro llamado arador de la sarna (Sarcoptes scabiei) o los piojos llamados ladillas (Pedículus pubis).

Reproducción[editar]
Artículo principal: Reproducción sexual
El ser humano utiliza la reproducción sexual heterogámica. En ella, los gametos se diferencian tanto morfológica como fisiológicamente. Uno de ellos -el espermatozoide- es diminuto y móvil, y se le llama también gameto masculino o microgameto, mientras que el otro -el óvulo- es grande y sedentario y se denomina gameto femenino o macrogameto.

Control de la natalidad[editar]
Generalmente basado en la planificación familiar y determinado por las prácticas de una pareja que tengan por fin el control de la cantidad de hijos utilizando anticonceptivos.

Además, cumple con la función de satisfacción sexual, es decir, la búsqueda del placer de uno mismo y del otro, con lo que se logra que la sexualidad sea indispensable para la vida de los seres humanos, en cuanto a su armonía entre lo físico y lo emocional.

Véanse también: Aborto inducido, Diferencias biológicas hombre-mujer, Aparato reproductor masculino y Aparato reproductor femenino.
Sexología[editar]
Artículo principal: Sexología
La sexología es el estudio sistemático de la sexualidad humana y de las cuestiones a ella referidas. Abarca todos los aspectos de la sexualidad.

Estudios destacados[editar]
El neurólogo Sigmund Freud postuló la primera teoría sobre el desarrollo sexual progresivo en el niño. Freud caracteriza las etapas del desarrollo libidinal (sexual) del niño en fases de la evolución del Yo.

Fase oral[editar]
Primera fase de la evolución de la libido: el placer sexual está ligado predominantemente a la excitación de la cavidad bucal y de los labios. Es la primera fase la organización pre-genital, es decir, los genitales no entran en juego. La relación de amor con la madre se da a partir del amamantamiento. El bebé encuentra placer en chupar (pecho, pulgar, chupete) primero y en morder después de la aparición de la dentición (fase canibalística-oral) con la introducción de la comida sólida.

Fase anal[editar]
Segunda fase de la organización pre-genital. Puede situarse aproximadamente entre dos y cuatro años cuando el niño comienza a controlar sus esfínteres y deja los pañales. Se caracteriza por una organización de la libido bajo la primacía de la zona erógena anal. El niño encuentra placer en la expulsión (fase anal expulsiva) y retención (fase anal retentiva) de las heces lo cual tiene también un significado simbólico: Freud hace coincidir la actividad erótica anal con el surgimiento de rasgos sádicos (fase sádico-anal) y pasivos en la personalidad del individuo.

Fase fálica[editar]
Primera fase de la organización genital. Se caracteriza por una primacía de los órganos genitales, pero el niño no reconoce más que un solo órgano genital, el masculino (falo). La diferencia de los sexos equivale a la oposición fálico-castrado (el niño cree que a la niña le han amputado su órgano o que ya le crecerá). Corresponde al momento culminante de la declinación del complejo de Edipo por la amenaza de castración alrededor de los cinco o seis años. La significación de la fase fálica, especialmente en la niña y las teorías de Freud acerca de la envidia del pene y la vida sexual de la mujer han dado lugar a importantes discusiones en la historia del psicoanálisis.

Fase latente o de reposo[editar]
Durante un período desaparece aparentemente el interés en la sexualidad, que queda en estado de latencia. Corresponde al período de la escuela primaria.

Fase genital[editar]
La organización genital propiamente dicha se instaura en la pubertad a partir del desarrollo hormonal y la capacidad orgásmica y de reproducción. Es la forma de sexualidad que más se aproxima a la forma definitiva de la vida sexual adulta, en la que el placer de las zonas erógenas no genitales (boca, ano) se vuelve preliminar al orgasmo (besos, tocamientos, caricias). El interés está centrado en los órganos sexuales.

La alteración de una de éstas fases conduce, según la teoría de Freud, a la aparición de trastornos específicos sexuales o de la personalidad.

Informe Kinsey[editar]
A partir de los años 30, comenzó a realizarse la investigación sistemática de los fenómenos sexuales. Posteriormente, la sexología, rama interdisciplinar de la psicología, relacionada con la biología y la sociología, tuvo un gran auge al obtener, en algunos casos, el respaldo de la propia sociedad, promovidos por los movimientos de liberación sexual de finales de los años 60 y principios de los años 1970.

Los primeros estudios científicos sobre el comportamiento sexual corresponden al informe Kinsey.

Alfred C. Kinsey y sus colaboradores presentaron una recopilación de datos estadísticos que reflejaban los modelos de la conducta sexual en los Estados Unidos desde 1938 hasta 1952. Su trabajo se realizó mediante entrevistas de interrogatorio directo y abrió las puertas para la investigación de la respuesta sexual humana que, posteriormente, realizaron William Masters y Virginia Johnson. El trabajo de Kinsey era de investigación sociológica y no interpretaba la respuesta fisiológica ni psicológica a la estimulación sexual.

En el Informe Kinsey se observaron grandes diferencias entre el comportamiento deseable exigido socialmente y el comportamiento real. Asimismo, se observó que no existe una clara separación entre el comportamiento heterosexual y el homosexual ya que, según encuestas de esa época, el 10% de las mujeres y el 28% de los hombres admitían tener comportamientos homosexuales, y un 37% de los hombres estar interesados en la homosexualidad.

Masters y Johnson[editar]
En la década de los años sesenta, los doctores William Masters y Virginia Johnson investigaron por primera vez en un laboratorio los procesos biológicos de la sexualidad, y elaboraron un estudio acerca de la llamada respuesta sexual humana. Su objetivo era establecer los fundamentos de una información científica básica que permitiera dar respuesta a problemas multifacéticos de la conducta sexual humana. Su interés radicaba en conocer qué reacción física se desarrolla cuando el varón y la mujer responden a una estimulación sexual efectiva y de qué manera se comporta cada uno frente a la misma. Para eso utilizaron la técnica de la observación directa. Un cierto número de varones y mujeres adultos aceptaron ser examinados en el laboratorio de biología de la reproducción en el Departamento de Ginecología y Obstetricia de la Escuela de Medicina de la Universidad de Washington, primero y, más tarde, bajo los auspicios de la Reproductive Biology Research Foundation. De estas observaciones realizadas durante diez años y del interrogatorio psicosexual posterior se sacaron las conclusiones que finalmente se publicaron.2

Publicaron sus estudios en un libro titulado The Human Sexual Response (véase Respuesta sexual humana).

Además, escribieron un polémico artículo donde se afirmaba que, según el estudio realizado, las relaciones sexuales con las personas del mismo sexo resultaban tan placenteras y relajantes como tener sexo oral y anal a la vez; en el caso de las mujeres, una doble penetración las lleva a encontrar el clímax.

Erotismo[editar]
Artículo principal: Erotismo
El erotismo denota todo lo relacionado con la sexualidad y no simplemente con el acto sexual físico sino también todas sus proyecciones, de modo que puede observarse en combinación con la libido. El erotismo trata de todo aquello que emana de nuestra zona libídica y está relacionado con el sexo y con el amor erótico. El adjetivo erótico nos indica que el tema a tratar está relacionado con el sexo dependiendo del sustantivo al que califica, por ejemplo, la pintura erótica o la moda erótica.

Véanse también: Erótica, Pornografía y Kama sutra.

La edad de consentimiento sexual es la edad por debajo de la cual, para propósitos criminales, la violencia se presume legalmente en las relaciones sexuales, sin importar la existencia de cualquier violencia real. Si un adulto tiene relaciones sexuales con un menor que todavía no alcanza la edad de consentimiento sexual, el acto es considerado estupro o violación, dependiendo de la edad del menor y del país.

Una relación sexual es el conjunto de comportamientos que realizan al menos dos personas con el objetivo de dar o recibir placer sexual.1 2 Las relaciones sexuales pueden incluir muchas prácticas como el magreo, el sexo oral o el coito.

El coito o cópula consiste en la introducción del pene en la vagina o el ano.3 4 5 En el caso de parejas heterosexuales fértiles, también pueden estar presentes fines reproductivos. El tiempo de duración de un acto sexual suele ser desde 2 minutos hasta más de 40 minutos.6
Terminología: relaciones sexuales y apareamiento[editar]
Artículo principal: Apareamiento
Habitualmente el término relaciones sexuales se utiliza para referirse al cortejo y comportamiento sexual de los seres humanos y el término apareamiento se utiliza para referirse al resto de animales. En biología, el apareamiento es el conjunto de todos los comportamientos cortejo sexual y cría que realizan dos individuos de distinto sexo para procrear, y que culmina con la cópula; en oposición a la posibilidad de engendrar descendencia con uno solo (autofecundación de hermafroditas, partenogénesis).7

Tipos de relaciones sexuales[editar]
Según la cantidad de personas involucradas en el mismo momento y lugar
Dos, como en una pareja
Trío o ménage à trois.

Orgía o sexo grupal: varios individuos tienen relaciones sexuales al mismo tiempo y en el mismo lugar.
Según el vínculo de las personas involucradas.
Con vínculos afectivos más o menos desarrollados como en muchos tipos de parejas (matrimonio, noviazgo, amistad con derechos o grupos poliamorosos)
Sólo con el objetivo de dar y recibir placer sexual (sexo ocasional o intercambio de pareja)
Con dinero de por medio (trabajo sexual)
Según el género de los participantes
Entre mujeres, típica pero no limitada a las lesbianas y mujeres bisexuales
Entre varones, típica pero no limitada a los gays y varones bisexuales
Mixto, típica pero no limitada a las personas heterosexuales y bisexuales
Incluyendo personas transgénero o intersexuales, típico pero no limitado a la pansexualidad
Otros tipos
Uso compartido de juguetes sexuales
BDSM
Inclusión de otras parafilias
Prácticas sexuales no consentidas

En nuestra cultura el requisito para considerar una práctica sexual como parte de una relación sexual válida y no un delito es el consentimiento. Así, las prácticas sexuales pueden ser consentidas o no.

Algunas de las prácticas sexuales en las que falta el consentimiento de una persona tienen nombre particulares.

Violación que se produce cuando una persona tiene acceso sexual hacia otra, mediante el empleo de violencias físicas o psicológicas o mediante el uso de mecanismos que anulen el consentimiento de los ofendidos. También se habla de violación cuando la víctima no puede dar su consentimiento, como en los casos de incapaces mentales, menores de edad, o personas que se encuentran en estado de inconsciencia, a través de alcohol u otras drogas.
Abuso sexual infantil o pederastia: es toda conducta en la que un menor es utilizado como objeto sexual por parte de otra persona con la que mantiene una relación de desigualdad, ya sea en cuanto a la edad, la madurez o el poder.
Prostitución forzada, uno de los fines de la trata de personas mediada por cierto tipo de proxenetismo
Otras prácticas donde falta el consentimiento son la necrofilia, práctica sexual entre una persona y un cadáver y la zoofilia, la práctica sexual entre una persona y un animal.

Como primera aproximación, se pueden dividir las prácticas en coitales y no coitales. Dentro de las no coitales podemos mencionar

Magreo: abrazos, caricias y besos.
Juegos sexuales
Masturbación mutua.
Sexo oral dirigido hacia los genitales (felación, cunnilingus, 69), el ano (anilingus) u otras partes del cuerpo (Estimulación oral de los pezones)
Sexo genital-genital sin penetración: Tribadismo y Frot
Coito o cópula[editar]

El coito o cópula (del latín: co-iter, ‘marcha en común’ o ‘ir en común’) es la inserción y empuje pélvico del pene en la vagina o el ano. En los seres humanos el coito es una de las prácticas sexuales que forma parte de la relación sexual. Además es la práctica normativa de las relaciones sexuales (véase Coitocentrismo). Los autores suelen usar la palabra coito para hacer referencia al vaginal De las prácticas sexuales, es la práctica que más riesgos tiene de ser una

vía de trasmisión de infecciones de transmisión sexual (ITS)[cita requerida], por ello es el blanco principal de las recomendaciones del sexo seguro.

Coito vaginal[editar]
El coito vaginal consiste en la introducción del pene en la vagina. Es la práctica sexual que, entre personas fértiles, tiene más probabilidades de resultar en la fecundación y embarazo por lo que es el blanco de algunos métodos anticonceptivos.

Aunque se tiende a pensar que la forma primigenia del coito vaginal en humanos es el llamado a tergo o ventro-dorsal —ya que ésta existe en los otros mamíferos de modo casi excluyente—, existen estudios que ponen en duda esta teoría y encuentran relación entre las coacciones de tipo morfológico y la preferencia por el coito ventro-ventral en el hombre y en el chimpancé bonobo.8

La posición sexual a tergo —esto es, la penetración del pene en la vagina cuando la hembra se encuentra de espaldas al macho— suele ser llamada levrette, si la mujer está apoyándose sobre sus piernas y brazos, aunque también se realiza cuando la mujer es penetrada vaginalmente de espaldas (por ejemplo, acostada apoyando su espalda en el varón).

La forma más común de coito en humanos es la ventro-ventral o frontal [cita requerida], coloquialmente llamada posición del misionero, ya que popularmente se atribuye la introducción de esta forma de coitar en Oceanía a los misioneros.

Otra posición frecuente durante el coito en los seres humanos es la posición de Andrómaca, con la mujer sentada sobre el hombre acostado. Esta pose da más posibilidad de movimientos tanto a la mujer como al varón, ya que ambos pueden usar sus manos para acariciar otras partes del cuerpo.

Coito anal[editar]
Artículo principal: Sexo anal
En el coito anal la penetración se realiza en el ano. En lenguaje académico también se utiliza a veces el término «pedicación» (del latín pœdicatio o pœdicationis).

La mucosa anal carece de lubricación y es todavía más fácil de irritar que la vagina, por lo cual, tiene mayor riesgo de transmisión de ITS, especialmente el VIH, si no se realiza de manera segura. Para ello es recomendable utilizar lubricantes a base de agua, que no afectan a los preservativos.9

Coitocentrismo[editar]
El coitocentrismo es la tendencia a jerarquizar la sexualidad en prácticas significativas, adultas y completas (el coito) y prácticas vanas, infantiles e inmaduras (las otras prácticas) al punto de llegar a confundir relaciones sexuales con el coito10 y a no dar el nombre y estatus de relaciones sexuales las prácticas sexuales en las que no se ha producido coito o a no considerarlas una vía de obtención de placer u orgasmo.

El coitocentrismo, es ubicado como una de las características de la sexualidad hegemónica y normativa la cual además deberá ser procreativa, genital, monógama, en el matrimonio, naturalizada, por amor, en casa, de a dos, y, por supuesto, heterosexual. El resto de prácticas serán rechazadas y tachadas de anormales, innaturales, pecaminosas o enfermas.12 Aunque se acepta que el coitocentrismo también está presente como norma en algunas relaciones homosexuales.13

En occidente, la tradición judeocristiana ha estado vinculada en el sostenimiento del coitocentrismo. Según esta tradición, el acto sexual es válido sólo en el matrimonio, y se vuelve un medio para expresar sentimientos íntimos, adquirir responsabilidades y, sobre todo, reproducir a la especie. Según esta doctrina, la sexualidad no heterosexual, y fuera del matrimonio, es inmoral. Para los libertarios, es la falta de consentimiento, o un desequilibrio de poder - como el coito obligado - que es inmoral, pero para muchos conservadores la coerción marital no es inmoral.14 Se lo contextualiza como uno de los «lastres» patriarcales.15

Se ubica junto a otros mandatos de la masculinidad hegemónica como es el falocentrismo, es decir, la reducción del cuerpo masculino al pene, la negación de toda otra zona sensitiva y de placer; y la negación de la emotividad; todos estos atributos necesarios para relaciones armónicas al interior de la pareja.

La aparición del concepto de coitocentrismo y su crítica viene de la mano del feminismo, y los últimos avances tecnológicos en materia de anticoncepción y aborto y la reforma sexual ocurridos en el siglo XX gracias a los que está extendiendo la nómina de prácticas sexuales socialmente aceptadas.17

El coito en la literatura[editar]
Además del Marqués de Sade, muchos otros autores (Chaucer, Bocaccio, Petronio o Rabelais) han descrito este tipo de prácticas en sus obras. Un ejemplo acerca del sexo vaginal está en el cuento "El diablo y el infierno", del libro El Decamerón, de Giovanni Boccaccio.

Controversias sexuales[editar]
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Las relaciones sexuales siempre han sido un tema controvertido a lo largo de la historia de todas las civilizaciones[cita requerida], especialmente en la cultura judeocristiana. Las religiones han influido de una forma importante en el concepto de la sexualidad. En términos generales se sabe que realizar el acto sexual contribuye a la relajación. Dentro de la cultura occidental, son ilegales determinados actos como la pederastia, el incesto, o la violación. La pederastia y la violación son delitos en casi todos los países del mundo.

Actividades sexuales como el adulterio, homosexualidad, orgías y relaciones prematrimoniales, pueden ser rechazadas o aceptadas por determinados grupos de personas, si bien son prácticas no sancionadas en gran parte de Occidente y otros lugares, mientras que existe una tendencia punitiva en sociedades teocráticas y fundamentalistas.

En muchos países islámicos toda actividad sexual fuera del matrimonio es ilegal. Entre esos países figuran Arabia Saudita, Pakistán,18 Afganistán,19 20 Irán,20 Kuwait,21 Maldivas,22 Omán,23 Emiratos Árabes Unidos,24 25 Marruecos,26 Sudán,27 Yemen28 Mauritania,29 etc.

Terminología coloquial[editar]
En lengua española, multitud de términos se utilizan coloquialmente para hacer referencia, en los seres humanos, a las relaciones sexuales, al acto sexual, al coito; algunos de ellos: follar, coger, tirar, tener sexo, chingar, cohabitar, bombear, pasar por las armas, garchar, dar para dentro, echar un polvo, checar medidas, tener junta... de ombligos, darle de comer al chango, subir al guayabo, humedecer el pizarrín, fornicar, ponerle collar a la pescuezona, dar caldo, desflemar el cuaresmeño, pegarle al peluche, apuñalar el oso desde adentro, etcétera.

La sexualidad es el conjunto de condiciones anatómicas, fisiológicas y psicológico-afectivas que caracterizan el sexo de cada individuo. También, desde el punto de vista histórico cultural, es el conjunto de fenómenos emocionales, de conducta y de prácticas asociadas a la búsqueda del placer sexual, que marcan de manera decisiva al ser humano en todas y cada una de las fases determinantes de su desarrollo.

Durante siglos se consideró que la sexualidad en los animales y en los hombres era básicamente de tipo instintivo. En esta creencia se basaron las teorías para fijar las formas no naturales de la sexualidad,[cita requerida] entre las que se incluían todas aquellas prácticas no dirigidas a la procreación.[cita requerida]

Sin embargo, hoy se sabe que también algunos mamíferos muy desarrollados, como los delfines o algunos pingüinos, presentan un comportamiento sexual diferenciado, que incluye, además de homosexualidad (observada en más de 1.500 especies de animales),1 variantes de la masturbación y de la violación. La psicología moderna deduce, por tanto, que la sexualidad puede o debe ser aprendida.[cita requerida]

Artículo principal: Sexualidad humana
La sexualidad no solo compete las partes del cuerpo hombre y mujer también somete a distintos comportamientos no solo los marcados por nuestra sociedad como el decir que el color rosa es para las niñas y el azul para los niños, o que las mujeres tienen el deber de permanecer en el hogar a cumplir con las labores domésticas y que los hombres son los benefactores de lo indispensable; sino que también compete a los cambios psicológicos que distinguen al hombre y a la mujer aunque se pude decir que estos están estrechamente ligados a las diferencias cerebrales que existen ya que "siempre se ha sospechado que los cerebros de las mujeres y los de los hombres, son un poco diferentes. Ahora la ciencia está apoyando un dato del saber popular: un nuevo estudio descubrió que los hombres tienen más sinapsis conectando a las células en una región particular del cerebro". Así nos damos cuenta de que las reacciones entre ambos ante una misma situación son muy distintas, por ejemplo: Mantener relaciones sexuales con distintas personas en un plazo corto reacción de la mujer:se siente denigrada y deprimida por sus hechos al pensar lo que dirán de ella reacción del hombre:Se siente satisfecho por haber logrado el hallazgo en tan poco tiempo.

partes del cuerpo humano hombre y mujer
La sexualidad es un universo complejo que engloba 4 aspectos principales, el biológico, psicológico, social y ético. todos estos están relacionados entre sí y son inseparables, cada uno de ellos, juega un papel importante en la forma de cómo percibimos todo lo relacionado a lo sexual.

La sexualidad humana de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud se define como: Un aspecto central del ser humano, a lo largo de su vida. Abarca al sexo, las identidades y los papeles de género, el erotismo, el placer, la intimidad, la reproducción y la orientación sexual. Se vive y se expresa a través de pensamientos, fantasías, deseos, creencias, actitudes, valores, conductas, prácticas, papeles y relaciones interpersonales. La sexualidad puede incluir todas estas dimensiones, no obstante, no todas ellas se viven o se expresan siempre. La sexualidad está influida por la interacción de factores biológicos, psicológicos, sociales, económicos, políticos, culturales, éticos, legales, históricos, religiosos y espirituales.

Se propone que la sexualidad es un sistema de la vida humana que se compone de cuatro características, que significan sistemas dentro de un sistema. Éstas características interactúan entre sí y con otros sistemas en todos los niveles del conocimiento, en particular en los niveles biológico, psicológico y social.

Las cuatro características son: el erotismo, la vinculación afectiva, la reproductividad y el sexo genético (genotipo) y físico (fenotipo).

El erotismo es la capacidad de sentir placer a través de la respuesta sexual, es decir a través del deseo sexual, la excitación sexual y el orgasmo.

La vinculación afectiva es la capacidad de desarrollar y establecer relaciones interpersonales significativas.

La reproductividad es más que la capacidad de tener hijos y criarlos, incluye efectivamente los sentimientos de maternidad y paternidad, las actitudes paternas y maternas, además de las actitudes favorecedoras del desarrollo y educación de otros seres.

La característica del sexo desarrollado, comprende el grado en que se experimenta la pertenencia a una de las categorías dimórficas (femenino o masculino). Es de suma importancia en la construcción de la identidad, parte de la estructura sexual, basado en el sexo, incluye todas las construcciones mentales y conductuales de ser hombre o mujer. Hay que tener en cuenta que es muy importante que sepamos cuales son nuestras actitudes más personales e íntimas hacia la sexualidad.

Uno de los productos de la interacción de estos holones es la orientación sexual. En efecto, cuando interactúan el erotismo (la capacidad de sentir deseo, excitación, orgasmo y placer), la vinculación afectiva (la capacidad de sentir, amar o enamorarse) y el género (lo que nos hace hombres o mujeres, masculinos o femeninos) obtenemos alguna de las orientaciones sexuales a saber: la bisexualidad, la heterosexualidad y la homosexualidad.

La definición de trabajo propuesta por la OMS (2006) orienta también la necesidad de atender y educar la sexualidad humana. Para esto es de suma importancia, reconocer los derechos sexuales (WAS, OPS,2000):

El derecho a la libertad sexual.
El derecho a la autonomía, integridad y seguridad sexuales del cuerpo.
El derecho a la privacidad sexual.
El derecho a la libre asociación sexual.
El derecho a la toma de decisiones reproductivas, libres y responsables y con cuidados.
En la medida que estos Derechos sean reconocidos, ejercidos o respetados, llegarán a existir sociedades más sanas en el sentido sexual.[cita requerida]

Es importante notar que la sexualidad se desarrolla y se expresa de diferentes maneras a lo largo de la vida de forma que la sexualidad de un infante no será la misma que la de un adolescente o un adulto. Cada etapa de la vida necesita conocimientos y experiencias específicos para su óptimo desarrollo. En este sentido, para los niños es importante conocer su cuerpo, sus propias sensaciones y aprender a cuidarlo. Un niño o una niña que puede nombrar las partes de su cuerpo (incluyendo el pene, el escroto o la vulva) y que ha aceptado que es parte de él, es más capaz de cuidarlo y defenderlo. También es importante para ellos conocer las diferencias y aprender que tanto los niños como las niñas son valiosos y pueden realizar actividades similares. En esta etapa aprenden a amar a sus figuras importantes primero (los padres, los hermanos) y a las personas que los rodean, pueden tener sus primeros enamoramientos infantiles (que son diferentes de los enamoramientos de los adolescentes) y también viven las primeras separaciones o pérdidas, aprenden a manejar el dolor ante éstas. En cuanto a la reproductividad, empiezan a aprender a cuidar de los más pequeños (pueden empezar con muñecos o mascotas) y van desarrollando su capacidad reproductiva. También tienen grandes dudas sobre su origen, generalmente las dudas que tienen con respecto a la relación sexual necesitan la aclaración del sentido amoroso y del deseo de tenerlo que tuvieron sus padres. Les resulta interesante el embarazo y el nacimiento en un sentido de conocer su propio origen. Sobre todo será importante indagar la pregunta y responderla al nivel de conocimiento de acuerdo a la edad del menor.

La sexualidad adulta contiene los cuatro elementos en una interacción constante. Por ejemplo, si una mujer se siente satisfecha y orgullosa de ser mujer, es probable que se sienta más libre de sentir placer y de buscarlo ella misma. Esto genera un ambiente de cercanía afectiva y sexual con la pareja y un clima de mayor confianza que a su vez repercute en las actividades personales o familiares que expresan la reproductividad. En realidad podríamos empezar por cualquiera de las características en estas repercusiones positivas o también negativas.

Cada una de las características presentará problemas muy específicos. Así, encontramos en el sexo, los problemas de homofobia, violencia contra la mujer, desigualdad sexual, etcétera. En la vinculación afectiva se encuentran las relaciones de amor/odio, la violencia en la pareja, los celos, el control de la pareja. El erotismo presentará problemas tales como disfunciones sexuales o las infecciones de transmisión sexual. En cuanto la reproductividad se observan trastornos en la fertilidad o, más tarde, violencia y maltrato infantil, abandono de los hijos, etc.

Al igual que muchos animales, los seres humanos utilizan la excitación sexual con fines reproductivos y para el mantenimiento de vínculos sociales, pero le agregan el goce y el placer propio y el del otro. El sexo también desarrolla facetas profundas de la afectividad y la conciencia de la personalidad. En relación a esto, muchas culturas dan un sentido religioso o espiritual al acto sexual (Véase Taoísmo, Tantra), así como ven en ello un método para mejorar (o perder) la salud.

La complejidad de los comportamientos sexuales de los humanos es producto de su cultura, su inteligencia y de sus complejas sociedades, y no están gobernados enteramente por los instintos, como ocurre en casi todos los animales. Sin embargo, el motor base de gran parte del comportamiento sexual humano siguen siendo los impulsos biológicos, aunque su forma y expresión dependen de la cultura y de elecciones personales; esto da lugar a una gama muy compleja de comportamientos sexuales. En muchas culturas, la mujer lleva el peso de la preservación de la especie.

Desde el punto de vista psicológico, la sexualidad es la manera de vivir la propia situación. Es un concepto amplio que abarca todo lo relacionado con la realidad sexual. Cada persona tiene su propio modo de vivir el hecho de ser mujer u hombre, su propia manera de situarse en el mundo, mostrándose tal y como es. La sexualidad incluye la identidad sexual y de género que constituyen la conciencia de ser una persona sexuada, con el significado que cada persona dé a este hecho.

La diversidad sexual nos indica que existen muchos modos de ser mujer u hombre, más allá de los rígidos estereotipos, siendo el resultado de la propia biografía, que se desarrolla en un contexto sociocultural. Hoy en día se utilizan las siglas GLTB (o LGBT) para designar al colectivo de gais, lesbianas, transexuales y bisexuales.

La sexualidad se manifiesta también a través del deseo erótico que genera la búsqueda de placer erótico a través de las relaciones sexuales, es decir, comportamientos sexuales tanto autoeróticos (masturbación), como heteroeróticos (dirigidos hacia otras personas, éstos a su vez pueden ser heterosexuales u homosexuales). El deseo erótico (o libido) que es una emoción compleja, es la fuente motivacional de los comportamientos sexuales. El concepto de sexualidad, por tanto, no se refiere exclusivamente a las “relaciones sexuales”, sino que éstas son tan sólo una parte de aquél objetivo.

Se desarrolla de forma lenta, y a una edad llegada justa, con técnicas generalmente nuevas.

YA es posible saber cómo sienten, piensan y se comportan nuestros compatriotas en su vida íntima. Sigma dos ha realizado para EL MUNDO una investigación sobre la sexualidad de los españoles. Las respuestas dadas a un total de 1.118 entrevistas, cumplimentadas por hombres y mujeres de todas las edades que se declaraban heterosexuales, han permitido evaluar y conocer cómo viven diariamente los españoles la vida en pareja, qué aspectos valoran más en las relaciones y cuál es su comportamiento sexual. La primera conclusión que se obtiene de este estudio es que las relaciones sexuales están consideradas como uno de los factores gratificantes de la vida y los españoles, por lo general (un 80%), están satisfechos con el desarrollo de su sexualidad.

Viene de la página 1 Para hablar hoy en día de un aspecto tan importante de la vida humana como son las relaciones sexuales es necesario partir de dos presupuestos fundamentales para cualquier análisis: el tipo de relación predominante y cómo se desarrollan esas relaciones. Es decir, si éstas resultan gratificantes. El tipo de relación predominante (86,5%) y sin duda el preferido por los españoles es la relación en pareja, que quizá obedece menos a factores morales que a necesidades afectivas y de equilibrio emocional. Tal como se desarrolla la vida humana en las sociedades modernas, la relación entre dos personas es también la más idónea en función de los intereses laborales -cada vez son más los casos en los que los dos miembros de la pareja trabajan- y de la preocupación por cuestiones de salud, más difíciles de controlar llevando un tipo de vida promiscuo. Por estos motivos, no son decisivos otros factores como la creencia religiosa o ideología política.

Tipo de relación Ante la disyuntiva de qué tipo de relaciones se prefiere, la mayoría de la población (71.2%) se inclina por mantener una relación estable y con la misma persona y en porcentajes casi coincidentes por las relaciones esporádicas (13,7%) o estables, pero con distintas personas (13.4%). En este sentido, las mujeres y los mayores de 25 años son quienes más buscan la estabilidad con la pareja, mientras que los hombres y los más jóvenes prefieren relaciones menos comprometidas. En cambio, la idea de compatibilizar la estabilidad con la novedad atrae de forma más significativa a los de edad media, de 40 a 49 años. Junto a la estabilidad, los españoles son partidarios de la exclusividad (61,5%), procurando evitar en sus relaciones todo contacto fuera de su pareja, sobre todo las mujeres. Más liberal se muestra un 36% que no excluye algún que otro contacto fuera de la misma. Asimismo, son más partidarios de la exclusividad,

paradójicamente, los católicos no practicantes que los practicantes, mientras que los hombres -sobre todo el grupo de edad media- se expresan más a favor de las incursiones fuera de la pareja. Respecto a las gratificaciones que reporta la sexualidad, el balance es altamente positivo, ya que casi un 80% de los españoles se siente satisfecho con su vida sexual. Aunque sobresalen como más complacidos los españoles de edades intermedias, es necesario resaltar los altos valores que alcanzan las cifras entre los más jóvenes y los mayores de 50 años. Además, si tenemos en cuenta otras variables como la creencia religiosa nos encontramos con un dato que puede parecer paradójico y es que el grado de satisfacción es mayor entre los católicos practicantes que entre los no practicantes. Los niveles de insatisfacción son bajos, ya que no sobrepasan el 19%, sobre todo entre aquellos que se quejan de «pocas» relaciones. En este sector se encuentran los más jóvenes y los mayores de 50 años.

Insatisfacción Pero el dato más significativo al respecto se encuentra en un segmento específico: los que tienen entre 30 a 39 años. Es decir, el grupo que vivió las secuelas de la «asignatura pendiente». Las razones de esta insatisfacción están generalmente relacionadas con los grupos de edad mencionados: escasez de relaciones, problemas fisiológicos y frustración. Algo tan importante como el mantenimiento de una relación es, muchas veces, el inicio, porque prácticamente nadie puede renegar de un encanto o de un aspecto de otra persona por el que se haya sentido atraído. Los españoles, al comenzar una relación con otra persona, prestan atención, fundamentalmente, al aspecto físico. Sobre todo los varones y el grupo englobado en los de mediana edad. Por el contrario, las mujeres se fijan más en el interior, en el carácter, de la persona. En segundo lugar, se le da importancia a la clase social, prefiriendo que la persona con la que se mantienen relaciones se encuentre en la misma situación. En este aspecto destacan como más escrupulosos los que votan a la derecha, además de los mayores de 50 años. Por el contrario, la profesión y la situación económica son factores que influyen en menor medida a la hora de tomar la decisión de establecer una relación. Es un tópico y a la vez una realidad que la vida en pareja, y en general la vida íntima, tiene que estar cargada de comprensión, cariño, tolerancia y un largo etcétera, además de imaginación sexual. En este sentido, cuando se pide a los españoles que se autodefinan en cada uno de estos aspectos, el balance es altamente positivo. No obstante, debemos hacer frente a estos datos con cautela, porque cuando uno se juzga a sí mismo se tiende casi siempre a aumentar los aspectos positivos y a disminuir los negativos.

Según los resultados de esta encuesta, se aprecia tanto el alto grado de consideración en que se tienen los españoles, como el que ellos piensan que de su persona tiene su propia pareja. Lo que más destacan de su personalidad son valores que indican un «estar por encima de las circunstancias», tales como la incomprensión y la complacencia, cualidades en las que no es de extrañar que los hombres superen a las mujeres en las cifras. Algo que no sucede en aspectos en los que las mujeres son más competitivas, como la comunicación y la fidelidad. La imaginación sexual obtiene las cotas más bajas (pero aceptables, lo que nos permite aceptar las respuestas al respecto como sinceras), alcanzando cifras sensiblemente bajas entre las mujeres. La actividad sexual, en relación con el coito, se caracteriza por su frecuencia. Lo habitual es que el acto sexual se realice varias veces por semana (34%), sobre todo entre los que tienen edades intermedias, mientras que el nivel de actividad diario es más alto entre los jóvenes y más bajo en el segmento de los mayores. Estos datos reflejan que la actividad sexual se adecúa más a los estadios fisiológicos de los individuos que a cuestiones de índole moral. Estabilidad, exclusividad y una frecuencia de actividad sexual de varias veces por semana nos indican que el marco preferido por los españoles para sus relaciones sexuales es el matrimonio (casi en un 50%) o bien una variante laica del mismo: la pareja estable sin compromiso (34.6).

Los más partidarios de la opción tradicional son los que corresponden a los segmentos sociales que aceptan en menor medida los cambios: las mujeres, los mayores de 40 años, los católicos practicantes y los que votan a la derecha. Mientras que los de menor edad, así como los católicos no practicantes y aquellos que votan a la izquierda se muestran más a favor de la pareja estable pero sin compromisos. Pero el sobrevalorar la situación matrimonial es más un signo de asegurar y mantener afectivamente una relación, que de aceptar los presupuestos de la moral sexual imperante hace unos años. Porque junto al matrimonio se valora también la experiencia sexual (48.3%) -algo que va más allá de las relaciones prematrimoniales- por encima de la virginidad (27.8%). Distintas prácticas sexuales Por prácticas sexuales entendemos todo aquello que no se limita a la penetración vaginal y a los gestos que normalmente la acompañan, como los besos, las caricias y las posturas eróticas estandarizadas. Llevarlas a cabo depende sobre todo de dos aspectos que hoy en día están en mayor medida al alcance de todos por la forma de vida que llevamos: las posibilidades de ponerlas en práctica (que en comparación con la realidad de hace unos años han aumentado) y la imaginación sexual, quizá la misma de siempre, pero actualmente más desinhibida. Sin embargo, antes de adentrarnos en este campo es necesario comenzar por la edad en la que empezaron los primeros contactos sexuales. Entre los españoles, los primeros contactos sexuales (sin penetración) se tuvieron a los 17 años aproximadamente, siendo las mujeres más precoces (17 años) que los hombres (16 años). En cuanto a las relaciones completas, la media puede establecerse en los 20 años y, al contrario de lo que se observaba en el caso de los primeros contactos, las mujeres no consuman el acto sexual antes de los 21 años, mientras que los hombres se muestran más precoces (18 años). La diferencia es mayor si se fija la edad como baremo, ya que mientras que nuestros progenitores tuvieron que esperar hasta casi los 23 años, nuestros vástagos ya han conocido lo que es hacer el amor a los 18. Pero las relaciones no se limitan sólo a escarceos amorosos o a la penetración. Los españoles también llevan a cabo otro tipo de prácticas, entre las que destacan el sexo oral, la estimulación a través de la pornografía y, en menor medida, el sexo anal. El sexo oral, ya sea entre hombres o mujeres, y según los distintos intervalos de edad, es ampliamente practicado. El ver pornografía es menos habitual. Según la creencia religiosa y la ideología, resulta significativo el alto porcentaje que alcanzan dos segmentos en relación con estas prácticas: los católicos practicantes y los que se identifican con la derecha. El sexo anal se encuentra más extendido entre los que tienen de 25 a 29 años y los mayores de 50, y es menos frecuente entre los más jóvenes y los de ideología conservadora. En cambio, este tipo de prácticas es igual entre católicos practicantes y no practicantes. Pero sin duda lo más extendido en referencia a la sexualidad es el placer solitario, la autosatisfacción sexual. Las fantasías masturbatorias constituyen, entre los adolescentes, un aprendizaje para sus relaciones futuras

y entre los mayores proporcionan un alivio saludable cuando, por un motivo o por otro, no se tienen relaciones sexuales. La universalidad de esta práctica la ponen a prueba las cifras: más de la mitad de los españoles (52.1%) la practica en la actualidad, sobre todo los hombres y los que tienen menos de 49 años, y un 31.5% dice que la ha practicado, pero que hoy en día no lo hace. A este último sector pertenecen principalmente las personas que han sobrepasado los 50 años. A nivel ideológico y religioso, se observa que quienes menos practican la masturbación son los católicos practicantes y los que votan al partido conservador, que son también los que en mayores proporciones dicen no haberla practicado nunca. En cuanto a la frecuencia, un amplio segmento afirma autosatisfacerse semanalmente, un 25% varias veces cada siete días y un 9.2%, una sola vez. Los hombres sobresalen más que las mujeres en su constancia, mientras que si se tiene en cuenta la edad, se observa que la masturbación es más frecuente entre los más jóvenes. Los que se autodeclaran católicos practicantes se autosatisfacen más a menudo que los no practicantes, que lo hacen más esporádicamente. Autosatisfacción y fantasías sexuales están íntimamente unidas. El solitario se estimula evocando y el fantasioso, si le da rienda suelta a la imaginación erótica, busca la satisfacción solo o acompañado, si es que tiene esta posibilidad. Fantasías sexuales Un 82.5% de los españoles reconoce que tiene fantasías sexuales, siendo significativamente mayor la proporción entre los varones que entre las mujeres, quizá porque todavía la sexualidad masculina está más desinhibida que la femenina y se le permite, hasta en el pensamiento, una mayor libertad. Pero esto no significa que una dependa más que otra de la imaginación erótica y, tal vez, una prueba de ello es observar la frecuencia con la que los españoles recurren a las mismas. Algo más de un 40% se sirve de las fantasías con frecuencia cuando realiza el acto sexual con la pareja, siendo mayor la recurrencia entre las mujeres que entre los hombres. Esto puede obedecer a que los varones, cuando se preparan para el acto sexual, ya están generalmente excitados por la anticipación del placer que van a disfrutar, mientras que las mujeres necesitan un «precalentamiento» tanto psicológico, como a nivel de manipulaciones físicas, caricias prolongadas, que colaboren con la excitación. Contra lo que pudiera parecer, la variable edad indica que la frecuencia de las fantasías aumenta con la misma, y es que al tener una mayor experiencia sexual los peligros de la monotonía son mayores, por lo que recurrir a ensoñaciones beneficia a la pareja en el goce común.

El 74% de los españoles mantiene relaciones sexuales al menos una vez por semana, lo que convierte a España en el octavo país del mundo en cuanto a frecuencia sexual se refiere, empatado con Suiza. Estos son los resultados de una macroencuesta online realizada por la consultora Harris Interactive para Durex, con una muestra de más de 26.000 personas de 26 países diferentes, y que encabezan los griegos con una asiduidad semanal superior al 87%. La segunda población mundial más fogosa de acuerdo al informe es la brasileña, con un 82%, seguida de la rusa (80%) y la china (78%).
En la cola del informe se sitúan los japoneses, entre los cuales sólo uno de cada tres declaró haber practicado sexo en la semana anterior a la encuesta. A la población nipona le siguen la estadounidense y la nigeriana (ambos con un 53%), la inglesa, con un 55%, y la canadiense con un 59%.Sólo uno de cada dos encuestados dice alcanzar habitualmente el orgasmo
La geografía mundial del sexo establecida por Durex no se limita a medir la actividad sexual de los distintos países del mundo, sino que también define los hábitos y costumbres de cama y lo que es más esclarecedor: el grado de satisfacción. En este punto el mapa mundial varía destronando a los griegos, que descienden hasta el quinto lugar, pues sólo uno de cada dos dice sentirse plenamente satisfecho de sus encuentros amorosos. Por el contrario, los nigerianos encabezan este índice con un 67% de respuestas positivas, por lo que mantienen menos relaciones pero de mayor calidad. Al igual que México o India, que no se encontraban en el top ten de frecuencia sexual, pero pisan los talones a Nigeria con un 63 y 61% de respuestas afirmativas, respectivamente.
Los españoles, entre los mejores amantes
En las valoraciones sobre satisfacción sexual los nipones vuelven a cerrar la clasificación, situándose en último lugar con un escaso 15% de los encuestados que aseguran gozar con sus relaciones. En general, la cantidad no parece ser un sinónimo de calidad. A nivel mundial, la macroencuesta refleja que sólo un 44% de la población obtiene una satisfacción plena en su vida sexual, mientras que el orgasmo se alcanza habitualmente en un 48%.
Ante estos resultados, la conocida marca de preservativos recomienda reducir el estrés, dar más importancia a los masajes preliminares, buscar la originalidad y experimentar con nuevas prácticas.Los jóvenes dedican una media de 24 minutos al acto sexual, mientras que el tiempo medio entre los adultos se reduce a la mitad
Uno de los países en los que más se expresan los gustos y sentimientos es España. En concreto, el 74% de los españoles dicen sentirse cómodos hablando con su pareja sobre sus preferencias en la cama, una marca que tan sólo superan los mexicanos (80%) y los griegos (76%). Por el contrario, los británicos son los europeos menos dados a comentar este tipo de cuestiones, con índice del 49%.
Los jóvenes dedican el doble de tiempo al sexo que los adultos
En cuanto a experimentar con nuevas prácticas, los griegos vuelven a situarse a la cabeza del ranking mundial, con una media de 5,9 actividades sexuales por cada relación, desde masajes eróticos hasta sexo oral. En la cola de países menos atrevidos, de nuevo Nigeria, con unas relaciones que se limitan básicamente a la penetración.

La práctica de la masturbación es otra de las costumbres sexuales analizadas en el estudio. Los primeros en este bloque temático son los suizos. El 96% de la población encuestada reconoce haberse masturbado en alguna ocasión durante la última semana, frente al 30% de los nigerianos, nuevamente cerrando la lista de países. Por género, los hombres idicen masturbarse casi el doble que las mujeres: un 43 frente a un 22% del total de encuestados.Los hombres se masturban casi el doble que las mujeres
En lo referente a la duración de las prácticas sexuales la edad es determinante. Cuanto más joven y nueva es la relación más tiempo se dedica a la práctica sexual. La población de entre 16 y 24 años dedica una media de 24 minutos al acto sexual, mientras que entre los adultos el tiempo medio se reduce a 12 minutos.
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SEXO
Radiografía de la sexualidad en España: cómo, cuándo y cuánto sexo practicamos
Los madrileños se encuentran entre los españoles que más practican sexo con sus parejas (8,6 veces al mes, aunque les gustaría triplicar su frecuencia), pues están por encima de la media de 7,9 de toda España y, sólo se ven superados por los riojanos (10,5 relaciones), los gallegos (9,9) y los navarros (8,7 veces).

Por detrás, encontramos a los castellanos y leoneses (8,4 relaciones sexuales al mes), los andaluces (8,3), los vascos y murcianos (8 veces), los valencianos (7,8), los catalanes y castellano-manchegos (7,4) y los melillenses y baleares (7 relaciones). En las últimas posiciones se encuentran los canarios (6,9), los aragoneses (6,8), los extremeños (6,6), los asturianos (6 veces) y por último los cántabros (4,6 actos sexuales al mes).

¿Amor o sexo?

En cuanto a la calidad de sus hábitos amatorios, los madrileños le puntúan con buena nota. Así, dan 8,1 puntos a la calidad de su relación actual con su pareja, un 8,3 a su relación afectiva y un 7,7 a la calidad de comunicación con su pareja y a la forma en al que organizan su vida cotidiana. En cambio, a las preguntas estrictamente sexuales su puntuación es más baja. Así, los encuestados madrileños sólo conceden 6,8 puntos a su vida sexual, 7,1 puntos a la intensidad de las relaciones y 6,2 puntos a la variedad y originalidad de sus relaciones y a la satisfacción con la frecuencia de las relaciones.

Aunque los madrileños afirman que les gustaría practicar sexo una vez al día, no son los españoles que más desean aumentar sus encuentros íntimos. Los canarios quieren hacerlo 51 veces al mes, los murcianos 47 y los riojanos quieren aumentar la frecuencia a una diaria. En cambio, los extremeños se conformarían con 22 veces al mes; los habitantes de Baleares con 21; los asturianos, con 19; y los catalanes y manchegos con 26 relaciones sexuales al mes.

Por último, ¿cuándo nos gusta más practicar sexo? El fin de semana (especialmente el sábado) y las vacaciones son nuestras fechas preferidas.

"La sexualidad en España ha pasado de ser represiva a ser obsesiva"
El periodista David Barba presentó ayer en Sevilla su libro '100 españoles y el sexo'
"Sólo te puedo decir que cuando visionamos la película en el comité de censores, me corrí", le confesó el secretario de Censura al cineasta Jesús Franco sobre su película 99 mujeres, de la cual cortaron 23 minutos. David Barba, autor de 100 españoles y el sexo (Plaza Janés) asegura que "nuestra relación con el sexo ha pasado de una represión a una obsesión sexual". En la España franquista la censura se ejercía con la ayuda de los censores del Ministerio de Información o de los curas nacional-católicos. Hoy, afirma el periodista, "hay otro tipo de represores de la sexualidad más sutiles en los que se encuadran desde los creativos publicitarios a los tertulianos de prensa rosa".

Con los antiguos dos rombos en la portada, el libro que presentó ayer Barba en Sevilla recorre los últimos 50 años de la historia de España a través de entrevistas a un centenar de personalidades de distinta índole. "Evidentemente, aparece sexo, pero también se habla de política, religión, cultura, economía...", enumera el escritor.

Alfredo Landa, Francisco Umbral, Rafael Amargo o Alaska, todos cuentan su particular visión de un tema que ha sido tabú durante mucho tiempo pero que, según el autor, "siempre ha estado ahí. Cuando ves a alguien y quieres yacer con él, ya puede ser Montesco o Capuleto, que lo haces aunque te cueste la vida".

Del escándalo por el desnudo de María José Cantudo al edredoning de Gran Hermano no ha pasado tanto tiempo. Barba destaca a Susana Estrada como una de las pioneras de este cambio. La vedette tuvo que sufrir constantes amenazas de bomba. "Durante una de sus funciones, un espectador sacó una pistola y no la mató gracias a que el técnico de iluminación apagó la luz antes del disparo", comenta. A la movida de los 80 también le da bastante importancia aunque asegura que hubo mucha puesta en escena.

Uno de los principales problemas de la actualidad, afirma el escritor, "es la falta de cultura sexual. Tenemos mucha información pero la gente sigue sin enterarse". Con 100 españoles y el sexo aporta algo nuevo a la cultura sexual española.

Uno de los momentos que más le sorprendió al autor durante las entrevistas fue cuando el aristócrata Eduardo Gamir Pitito, le dijo: "Te voy a presentar a mi futuro esposo", y ante sus ojos apareció un mono llamado Nicolás. "Le pediré al padre Apeles que nos case", sentenció. Sin embargo, fue la actriz Verónica Echegui (Yo soy la Juani) la que más le sedujo cuando le susurró que su fantasía sexual era poder penetrar a un hombre.

No hay duda, el sexo está en todas partes, fuera y dentro de nuestro ser. Sonriendo, David Barba afirma que "si estuviéramos más satisfechos en la cama seríamos más felices y esta satisfacción tiene que ver con la capacidad de entrega. Tenemos que entregarnos a los demás". Habrá que hacerle caso.

     La sexualidad ha sido dimensión descuidada en la historiografía española con algunas pocas excepciones como la obra maestra de Marañón sobre Antonio Pérez. No deben preocuparnos ahora los motivos de esta situación y nos bastará saber que el hecho no admite réplica. Afortunadamente, el historiador francés Bartolomé Bennassar  acaba de escribir un libro, «L'homme espagnol», donde una gran parte se dedica a este tema olvidado. En la documentación sobre la Inquisición utilizada por Bennassar disponemos de una fuente excepcional para estudiar la actitud de esta institución acerca del sexo. El presente artículo se basará en ella, aunque también se sirva de otros documentos originales.

De la importancia del tema no hay duda. Citemos a Bennassar: «las cosas del amor y más  concretamente del sexo interesan constantemente a los españoles en un grado elevadísimo desde el siglo XVI hasta hoy.» Nuestra pregunta es distinta: ¿Qué Interesaba a los inquisidores? Para los teólogos no era tan grave la fornicación, pecado de la carne  como  la intencionalidad del que lo cometía. Vivir en pecado con una mujer era más o menos malo y escandaloso; proclamar, en cambio, que vivir así no era pecado constituía un crimen. En esta línea, la Iglesia ha tolerado la prostitución, admitiendo la enfermedad y  debilidad de las prostitutas, porque, a pesar de seguir su carrera. descargan la conciencia en la confesión. Por lo mismo, la Inquisición solamente perseguía a aquellas personas que mantenían que no era pecado la libre práctica del amor. 
    Por los años 1575-1610. en el Tribunal del Santo Oficio de Toledo,se instigan varios procesos contra diversas personas por sus herejías y pecados. La sección más numerosa del total de delitos perseguidos comprende los 264 casos de personas que sostuvieron que fornicar no era pecado, un 33 por 100 de la totalidad de los procesos incoados. ¿Qué quieren decir estas cifras? Posiblemente sugieran que una minoría de la población española del Siglo de Oro esgrimía ideas avanzadas en materia de sexo, pero también pueden decirnos que muchos españoles tenían relaciones sexuales fuera del matrimonio. Inclinarse por una u otra tesis no resuelve el problema. Lo que se trata de aclarar no es tanto la norma vigente en cuestión sexual como las discrepancias que la rebatían, ya que son estas divergencias las que exhuma la documentación inquisitorial.

La libertad sexual

   Siguiendo las normas sociológicas corrientes, hubo en la España de esa época más libertad en las ciudades que en el campo y dentro de las ciudades más entre las clases altas.  La condesa de Aulnoy,  en el siglo XVII afirmó: «El único goce y la sola ocupación de los españoles consiste en sostener una afición. Los jóvenes aristócratas con dinero empiezan desde la edad más tierna (doce o catorce) a tener manceba.» Sabemos así que había en Madrid centenares de damas cortesanas. «Cuando se habla de los grandes gastos de los españoles -escribió Antoine de Brunel en la misma época-, todos los que han vivído en Madrid me aseguran que las mujeres arruinan las haciendas.» Perfecto, pero ¿qué ha pasado con estos casos en la documentación histórica? Por lo general, la clase alta no resulta empapelada por la Inquisición y no tanto por razón de su privilegio como por ausencia de delatores, ya que ¿quién osaría testificar contra los grandes?
Tenemos los datos de la justicia seglar en Madrid a finales del siglo XVII. Según testimonio de los alcaldes de Madrid, en el curso del año 1700, se descubrieron en la capital 23 estupros, y entre 1665 y 1700, ambos inclusive, hubo 241 casos de estupro, sin hacer referencia a los restantes delitos sexuales como asaltos, mancebías o prostitución. En estos años del reinado de Carlos I, según la documentación de la Sala de Alcaldes, se incoaron no menos de 402 procesos por inmoralidad, la mayoría atribuidos a las clases bajas. Estas cifras nos demuestran la extensión de la licenciosidad en una capital habitada por 150.000 personas aproximadamente.
Los extranjeros, sin embargo, opinaban que la inmoralidad estaba mucho más extendida. Las memorias del ingles Francis Willughby, publicadas en 1673, dicen que los españoles «en fornicación e impureza son los peores de todas las naciones de Europa», testimonio exagerado, aunque la libertad sexual fuese mayor en España que en otras partes del continente europeo. Todos los comentaristas extranjeros coinciden en el extraordinario nivel de licencia en Madrid. En su obra «La mala vida en la España de Felipe IV», Deleito y Piñuela ha presentado datos sobre los niveles de la prostitución en la Península. A mediados del XVIII, contaba Madrid con más de 800 burdeles y pese a que la justicia civil tenia jurisdicción sobre esta materia, la Inquisición, por lo general, se inhibía. Para ella, ni la prostitución ni la fornicación amenazaban la moral oficial. El tribunal sólo tomaba cartas en el asunto cuando el pecador no tenia conciencia de su falta, es decir, cuando el hombre insistía en que fornicar no era delito.

    En 1860, un estudiante de la Universidad de Barcelona, Pedro Joseph Echevarría, fue procesado por defender la licitud del coito fuera del matrimonio y cuando se le advirtió que se trataba de un pecado respondió que «si Dios no perdonaba este pecado podía llenar el cielo de paja». Gracias a su larga experiencia, sospechaban los inquisidores que una persona no ortodoxa en su moral podía ser heterodoxa en otros puntos; la inmoralidad denotaba herejía, como se manifestó en el proceso del estudiante: éste no ayunaba los días marcados y cuando se le reprendió por no hacerlo la vispera de San Lorenzo exclamó; «Que le besase en el culo si quería San Lorenzo».
    ¿En qué vertientes dirigía la Inquisición sus averiguaciones? Trataremos en las páginas siguientes de la actitud de la Inquisicion hacia los encantos amorosos, las opiniones sexuales (lo que calificaba como «palabras deshonestas»), la infidelidad matrimonial, la ilegitimidad y los crímenes de menor importancia, como la sodomía y la bestialidad.

Encantos y opiniones

    Los encantos eróticos se entroncaban con una antigua tradición de supersticiones populares, Pese a su característica ligereza o quizá por ello, esta ofensa ocupó gran parte de la actividad inquisitorial. La hechicería -de la que aquí no hablaremos-- representó un papel importante y hoy lo sabemos gracias a los estudios de Cirac Estopañán, Caro Baroja, Angel Gari y otros. En la mayoría de los casos de hechicería urbana se buscaba atraer a los novios, como lo demuestra la documentación de los tribunales de Cuenca, Toledo y Las Palmas en el siglo XVI, y de Zaragoza y Barcelona en el XVII. ¿Por qué parecía tan peligrosa esta actividad? Por tres razones: primero, el encanto practicado suponía confiar en poderes prohibidos: segundo, muchos de estos encantos tenían orígenes judaicos o islámicos; tercero, en algunos casos los encantos implicaban pacto con el diablo   

   Las «palabras deshonestas» significaban un desprecio hacia la castidad o el sacramento del matrimonio. Lo difícil para el historiador es saber hasta qué punto estas opiniones «deshonestas» reflejaban verdaderamente la actitud de ciertos españoles. Tomemos el caso de Esteban Núñez, vecino de Toledo, portugués de origen y comediante de oficio. De cuarenta años de edad en 1663, se había casado tres veces, en 1634, 1656 y 1661, y en ese mismo año de 1663 tenia una manceba. Hombre, como vemos, muy macho, se mostraba partidario de la libertad sexual. Según algunos testimonios, Esteban decia que «con vivir así amancebado vivía en gracia de Dios» y que «la simple fornicación no es pecado». Entre los testigos de cargo figuraba su esposa. Jamás admitió ésta que su marido opinaba así y si le denunció fue con el exclusivo afán de recuperarlo.
   Otro caso mucho más fantástico es el del doctor Batanero. El licenciado Juan López Batanero fue presbítero y médico de Alcázar de San Juan en 1674. Hijo de un zapatero, había estudiado en Alcalá y Valencia y regresó a Alcázar, donde el tribunal de Toledo le detuvo en 1674, a sus treinta y nueve años. Según los testigos. él había dicho «que la simple fornicación no es pecado y que él tiene papeles donde están los fundamentos de su opinión y proposición y que ahora no los manifiesta por temor de la Inquisición, pero que después de su muerte se publicarán»). También se dijo de él que «tiene y da recetas para procurar abortos» y que había confesado a un amigo «cómo con una yerba que se cría en el río Jabalón, que pasa junto al lugar de la Solana, había dispuesto el aborto de una mujer de la Solana, y esto debe de acostumbrarlo tan sin recato que firma las recetas». Nada sabemos de la veracidad de estas acusaciones, pero el caso nos proporciona un interesante testimonio sobre la práctica del aborto en la sociedad pre-industrial, implicando en el ejemplo a un sacerdote.
   Por lo demás, las ideas francamente liberales se extendían entre gente con experiencia de mundo, gente que viajaba como mercaderes, comediantes y soldados. Tenemos un caso típico en Francisco Ribero, mercader de lienzos, de nacionalidad flamenca, residente en la villa de Almagro en 1659. Dijo que «había estado amancebado treinta años con una mujer y que no era pecado», asegurando en otra ocasión que «el fornicar no era pecado mortal», Muchos acusados, como Ribero, eran extranjeros abiertos a un mundo más amplio que el castellano.

La bigamia

   En la Barcelona de 1665, la Inquisición detuvo a una mujer que, abandonada de su marido, vivía con otro hombre como su esposa. Para la Inquisición no era preocupante este coito prolongado, sino la actitud de aparentar una convivencia legítima; es decir, se entendió como ofensa lo que se interpretó como desprecio del sacramento. No obstante, la pusieron en libertad, porque, al parecer, era un sencillo caso de cohabitación sin derivaciones teológicas, pese a resultar la bigamia un grueso pecado.
Tomemos el caso de don Francisco Cossío, procesado en el tribunal de Toledo en 1693 por bigamia. De cincuenta años de edad, Cossío era natural de Potes, provincia de Valladolid. Su talante se refleja en una carta que escribiera a un párroco de Valladolid: «Es cierto que el matrimonio, en el sentir de las personas con quien lo he comunicado, es válido, si bien hacia mí era preciso revalidarle en caso de continuarle.» En otras palabras, el matrimonio válido puede perder su validez y cuando ésta se pierde puede darse por concluido. Este punto de vista, contrario a la doctrina católica, no debía ser muy corriente en la España del XVII.
Mathías Navarroso, un soldado castellano de cuarenta años, fue detenido por la Inquisición de Barcelona en 1616, acusado de bigamia y condenado a cuatro años en el presidio de Orán y a otros cuatro años de exilio. En el mismo año, el mismo tribunal condenó a Ciprián Tormer , labrador de Torréns, de treinta y seis años, a cinco años en las galeras y a otros cinco de exilio por la misma causa. El castigo decretado por el tribunal en 1681 a una mujer bígama fue cien azotes en público por las calles y ocho años de exilio.
Al parecer, era bastante corriente la bigamia, porque en una sociedad que no admitía el divorcio la única solución era trasladarse a otra ciudad y casarse allí por segunda vez. Esto hizo Mariángela Ferrer, de treinta años, que en 1666 había marchado a Tuy, en Galicia, donde se casó, mientras su marido residía en Barcelona. Interesante resulta observar que el tribunal de la Inquisición podía ser menos riguroso que las autoridades seglares.

La infidelidad del clero

    El religioso que no cumple sus votos es tema importante para cualquier estudio de la Inquisición en cuestiones de sexo. En el período 1575-1610, un 6,4 por 100 de los procesos incoados en el Tribunal de Toledo, 52 casos, corresponden a presunciones de infidelidad. Como sabemos, era frecuente que el sacerdote cohabitase con su ama de llaves. En 1676 la Inquisición procesó a un párroco en Barcelona por este pecado, al que se define en los legados como «incontinencia», pero como el sacerdote tenia más de sesenta años y la mujer era vieja y desdentada, el castigo no pasó de una simple amonestación.
La verdadera fuente de corrupción fue el confesionario. Inventado en el siglo XVI para separar físicamente al sacerdote del penitente, cuando leemos la relación de casos sometidos a la lupa inquisitorial -algunos demasiado indecentes para poder ser publicados- comprendemos la relevancia de este instrumento en el fomento del pecado. Carecemos de cifras globales, como las aportadas por el Tribunal de Toledo, pero disponemos de algunas pistas. A finales del XVI, en Valencia, los alguaciles ocupaban la mayor parte de su tiempo en perseguir la inmoralidad. En 1680. por ejemplo, hubo 50 procesos por varias causas, de los que 27 fueron por licenciosidad, y de éstos, ocho contra mujeres por «amores con persona eclesiástica». Tomemos, por ejemplo, el caso de Juan Comes, párroco de Calonge, en el obispado de Gerona, detenido en 1666 a los cuarenta y dos años. En una ocasión. según el testímonio, «sabiendo que cierta mujer tenía disgustos con su marido, le envió a decir fuese a su iglesia con manto como solía irse a confesar y la aconsolaría; y luego que dicha mujer entró en la iglesia, se puso en el confesionario y arrodillándose dicha mujer y queriéndose persignar la dijo que no había para qué confesarse y dijo palabras de amores y que no se admirase, pues era hombre y ella mujer y, cogiéndola de las manos, la dio un beso en la boca».

 Ilegitimidad  y sodomía

    En la sociedad española de los siglos XVI y XVII era tan frecuente el coito prematrimonial como el resultado de la experiencia, esto es, el hijo inesperado, problema que cito pese a no ser habitual en la documentación de la Inquisición. Referiré el testimonio del doctor Batanero que, como ya vimos, ofrecía recetas   para procurar abortos. Lógicamente! esta actividad es importante cuando la sociedad no admite a los hijos ilegítimos. Como el aborto no sjempre era posible ni fácil, se abandonaba a tos niños, lo que originaba problemas de saturación en los hospitales destinados a niños expósitos.
Según los datos de Bennassar, en los años 1592-1597, en Valladolid, hubo un total de 688 niños abandonados, to que arroja un promedio anual de 114 y posiblemente la mayoría eran ilegítimos. Analizando los bautizados en este período, Bennassar sugiere un porcentaje de ilegitimidad del 4 por 100, sin incluir en el a los niños expósitos. De ahí que si consideramos a la mayoría de los abandonados como ilegitimos, el porcentaje de estos ronde el 10 por 100. De hecho, el número de expósitos fue siempre copioso. Los datos que tengo, referidos al hospital de Murcia, revelan que de 1694 a 1699 se registra un promedio anual de 65 niños abandonados, poco más de uno por semana, la mitad que en Valladolid, cifras que nos presentan una sociedad bastante distanciada de la moral católica que los viejos historiadores la atribuyen.
De vez en cuando, aparece la sodomía en los procesos de la Inquisición. Deleito y Piñuela nos ofrece una estampa de homosexualidad entre los criados de la aristocracia. La autoridad seglar solía condenarlos a la hoguera y así en los Avisos de PeIlicer se lee que allá por el mes de octubre de 1639 en Madrid «hicieron justicia de dos hombres por el pecado nefando. Están presos por el mismo delito nueve y dicen han culpado a casi sesenta, los más o todos, gente baja». No sólo incurrían en delito las clases altas, por tanto, en general el pecado se cometía entre gentes con muy limitado acceso a mujeres: vagabundos, esclavos, soldados, marineros y clérigos.

  En el sjglo XVI, tanto el poder seglar como la Inquisición, castigaban la sodomía con la hoguera, pero en el XVII,  la Inquisición comenzó a dejar de utilizarla, aunque siguieran empleándola las autoridades civiles. Sin embargo, el clero, categoría importante de delincuentes, solía ser recluido en un convento. Asi se explica que fueran los conventos frecuente cuna de sodomía.
  Bennassar describe en su obra, «L`homme espagnol» el caso del convento mercenario de Valencia, donde entre 1685 y 1687 hubo dos importantes procesos por esta causa, en el que resultaron implicados el maestre-escuela del monasterio y el provincial de la Orden. El maestre, doctor Manuel Arbustante, ejercía una especie de control hipnótico sobre los novicios a los que instruía. Sin conciencia de culpa por sus actividades, ya que en los cinco años que estuvo en el convento como instructor jamás se confesó, tuvo tanto éxito que, al parecer, corrompió a todos sus alumnos, excepto a tres. Adujeron los novicios en su testimonio «que antes les parecía un ángel y ahora un demonio». Allá donde don Manuel fue, tanto en los conventos de Valencia como en Sardinia, la historia se repitió y como la Inquisición era benévola con el clero errante, castigó con suma clemencia al infractor: un año de reclusión y dos de exilio de Valencia.
    Tenemos otro ejemplo en Francisco Escofet, fraile de un convento de Barcelona, acusado en 1664 de que «solicitó para actos torpes y sodomíticos a cierto religioso en cierto convento de esta ciudad y tuvo muchos y muy repetidos actos sodomíticos con él, metiendo su miembro el vacuo prepóstero de dicho paciente y en él derramando su semen que tuvo con otro religioso del mismo convento actos torpes, dándole besos y abrazándole y corrompiéndose sobre él». Se le castigó con cien azotes y tres años de galeras.    
   Muchos de los procesados por este delito eran esclavos moros que en algunas causas se resistieron a confesar su culpa, alegando que era para ellos algo natural. Concretamente, el esclavo moro Achmet, de veinte años, detenido en 1666 por haber entrado en una casa de Barcelona con un paje de escoba y haberle sodomizado, adujo que «es usanza en su tierra dormir los hombres unos con otros como un hombre con una mujer». Se le condenó a cinco años de galeras y doscientos azotes.

Bestialidad

    Crimen poco frecuente y visto por lo general con horror, la bestialidad solía ser castigada con la pena capital. Barrionuevo, en sus Avisos para el año 1659. menciona algunos casos como éste: «Viernes quemaron en Alcalá el enamorado de su burra y el mismo día vino aviso quedaba preso en las montanas otro que se echaba con una lechona. Como si no hubiera mujeres tres al cuarto.»
Hacia finales de siglo, sin embargo, se consideró este delito como aberración mental. Miguel Ribas, de veinte años, acusado de bestialidad con una oveja en 1676, fue condenado a sólo tres años de exilio por la Inquisición de Barcelona, que once años antes había destinado a la hoguera a un labrador sesentón por bestialidad habitual y periódica durante quince años. Afortunadamente para el viejo, murió antes de llegar a la hoguera.
Los culpables de este crimen eran siempre los mismos: gente rústica, la mayoría de muy limitada inteligencia y sin acceso a mujeres, como los marineros. En 1665 el Tribunal de Barcelona castigó a un marinero danés a tres años de galeras por haber sodomizado a una borrica. No era sencillo encontrar pruebas del delito, que por lo general se cometía sin testigos y en lugar aislado, pero cuando hay referencias del suceso suelen ser detalladas. En el proceso de Jaume Ramón, mozo de mulas del lugar de Tárrega, de veinticinco años, la acusación fechada en 1666, señala que «trabajando con un par de mulas, una prieta y otra roja, sin calzón ni ropilla, teniendo la camisa echada al hombro. comenzó a menear sus partes verendas (...) y se echó encima de dicha mula (...). haciendo movimientos como si conociese a una mujer». A causa de este testimonio, del que hemos omitido el minuciosísimo relato de los movimientos de Ramón, se le condenó a cien azotes y tres años de galeras. En casos como éste y para prevenirse de falsas denuncias, tendían los inquisidores a exigir un minucioso alegato médico. Cuando en 1665 en Barcelona Pedro Vilaret fue acu- sado por un muchacho de dieciocho años de haberle sodomizado, un médico del tribunal «reconoció a dicho muchacho y no halló violación ni alteración en la parte prepóstera», por lo que se dejó en libertad al encartado.

Mejor en Italia

    A través de estos ejemplos sacados de los papeles de la Inquisición. podemos vislumbrar características de la práctica sexual española. Ahora bien. ¿reflejan estos actos la mentalidad sexual? es decir, ¿compartían los españoles con las gentes de otros países esta actitud frente al sexo? No hay testimonios irrefutables y sólo podemos adivinar si eran más o menos púdicos que los extranjeros, cuyas opiniones de repulsa sobre la libertad sexual madrileña hemos transcrito. Es probable que a nivel popular hubiese menos licenciosidad que en las clases altas y aventuramos esta hipótesis basándonos en el proceso que la Inquisición de Barcelona incoó en 1665 a una actriz de veintidós años que había vivido en Italia y en España. Acusada de vivir escandalosamente, respondió que «era mejor tierra Italia que España». Otro acusado, un actor de veintiocho años, replicó que «quería volver a Liorna, porque allí viviría a su gusto». Son éstas criticas a la Inquisición, pero asimismo a la norma sexual vigente en España y que denotan un diferente comportamiento sexual en España respecto al de otros países europeos.

Delitos contra la libertad e indemnidad sexuales son aquellos que atentan contra la libertad de elección sexual del individuo, o que promueven la sexualidad en algún sentido cuando el sujeto pasivo es menor de la edad de consentimiento estipulada por la ley o incapaz. Están incluidos el acoso sexual, la agresión sexual, el abuso sexual, el exhibicionismo, la provocación sexual y la corrupción de menores.

España[editar]
Se recogen en el Título VIII del Código Penal, en el caso de España. La edad de consentimiento en España es 16, tal y como lo especifica el Código Penal de España, que será aprobado el 1 de julio de 2015: Artículos 181(2) y 183 por lo que a partir de los 16 años se puede tener relaciones sexuales en España.1

Todos, excepto el exhibicionismo y provocación sexual se subdividen en tipo básico y tipo agravado:

Agresión sexual[editar]
1. Tipo básico: Atentado contra la libertad sexual mediante el uso de violencia o intimidación sobre el sujeto pasivo. Regulado por el artículo 178 del Código Penal, y penado con prisión de uno a cinco años.

2. Tipo agravado (comúnmente denominado Violación): En caso de que existan las mismas condiciones, y además acceso carnal por vía vaginal, anal o bucal, o introducción de miembros corporales u otros objetos por vía vaginal o anal, se castigará con pena de prisión de seis a doce años. Art. 179 CP.

La jurisprudencia interpreta este artículo de la siguiente manera: El acceso carnal se refiere a la introducción de un pene, que puede ser tanto del agresor a la víctima como de la víctima al agresor (es decir, que una felación del agresor a la víctima constituye violación).
Se entiende por miembros corporales cualquier apéndice del cuerpo humano, sea dedo, muñón, o cualquier otra posibilidad.
Actualmente la concepción de que el objeto debía tener forma fálica ha desaparecido, y se incluye cualquier objeto.
La penetración basta y es necesario que sea parcial.
Se incluye, además, la obligada a realizar por un sujeto agresor a la víctima hacia un tercero (o a dos víctimas entre ellas).
Además, cuando exista alguna de las siguientes circunstancias las penas del tipo básico serán de cinco a diez años y las del tipo agravado de doce a quince. Si concurren dos o más, la pena será la misma, pero en su mitad superior (de siete a diez en el básico y de doce años y seis meses a quince años en el agravado):

Violencia o intimidación especialmente vejatorias o denigrantes para la víctima.
Dos o más autores.
La víctima es especialmente vulnerable por su edad, enfermedad, discapacidad o situación, salvo lo dispuesto en el artículo 183CP.
Cuando el autor sea ascendiente, descendiente o hermano (sea natural o por adopción) de la víctima.
Cuando se haga uso de armas u otros objetos peligrosos.
Abuso sexual[editar]
1. Tipo básico: Contacto no consentido, pero sin que se haya realizado violencia o intimidación. Ejemplos: Aprovecharse de una persona dormida, palmear por sorpresa en zonas consideradas de connotación sexual. Siempre se considerará abuso sexual la acción que se realice sobre un menor de trece años o incapaz, aunque este haya prestado su consentimiento libre y expresamente. Penado con prisión de uno a tres años o multa de dieciocho a veinticuatro meses por el art. 181 CP.

Si existe relación de parentesco o la víctima es especialmente vulnerable, la pena será la misma en su mitad superior.

2. Tipo agravado: Misma situación, pero con el acceso carnal, etc, descrito en la agresión sexual cualificada. El art. 182 castiga con la pena de prisión de cuatro a diez años.

Acoso sexual[editar]
1. Tipo básico: Solicitar favores de naturaleza sexual, sin importar para quien sean estos. Es necesario que entre el acosador y la víctima haya una relación de ámbito laboral, docente o de prestación de servicios (que debe ser continuada o habitual), y que se provoque en la víctima una situación objetiva de hostilidad e intimidatoria. Se castiga con pena de prisión de tres a cinco meses o multa de seis a diez meses por el art. 184.1 CP. Si la víctima es especialmente vulnerable, la pena será de cinco a siete meses de prisión o multa de diez a catorce meses.

2. Tipo agravado: Si el acosador tuviera una posición de superioridad respecto a la víctima en uno de los ámbitos mencionados y expresara tácita o expresamente su intención de hacer uso de ella para causarle un mal, la pena será de prisión de cinco a siete meses o multa de diez a catorce meses por el art. 184.2 CP. Si la víctima es especialmente vulnerable, la pena será e seis meses a un año.

Exhibicionismo y provocación sexual[editar]
Estos delitos solo existen cuando la víctima es un menor o incapaz.

En el caso del la exhibición obscena, es castigado con pena de prisión de seis meses a un año o multa de doce a veinticuatro meses por el art. 185 CP.

La provocación sexual, es decir, la distribución, venta o exhibición de material pornográfico a estos se pena con prisión de seis meses a un año o multa de doce a veinticuatro meses por el art. 186 CP.

En caso de utilizarse locales (estén o no abiertos en ese momento al público) el juez podrá decretar su clausura temporal, con un máximo de cinco años, o definitiva.

Disposiciones comunes[editar]
Los delitos de acoso, abuso o agresión deben ser denunciados para que puedan ser perseguidos, a menos que la víctima sea menor de edad o incapaz. En estos delitos el perdón de la víctima no exime de responsabilidad.

Cualquier persona encargada del cuidado del menor o incapaz que sea víctima, y que sea condenada como autor o cómplice de uno de estos delitos será castigado con la mitad superior de la pena que corresponda (art. 192 CP), y retirar a la víctima de su cuidado por tiempo de seis meses a seis años.

El acoso sexual suele estar colgado en internet. Las páginas, muy a menudo no están controldas.

La sexualidad en la épica medieval española
Todo el mundo sabe que la lírica tradicional, poesía femenina, trata del amor, y que la épica, poesía masculina, trata del honor y de la guerra. Uno de los grandes investigadores de la poesía tradicional, William J. Entwistle, dijo que: «This distinction between women's songs (ženske pesme) and men's or warriors' songs (junačke pesme) is fundamental in Serbian bailadry. It [...] serves to mark off lyrics from narratives, and love-songs from martial adventures»2. Este juicio sobre la poesía servia es bastante representativo de lo que dicen los especialistas de otras literaturas. Pero, ¿es verdad? En muchas tradiciones poéticas, parece que sí: la épica francesa es un ejemplo conocido. Un informe reciente y autorizado advierte que no sólo la sexualidad sino las mujeres mismas ocupan un puesto muy reducido hasta una etapa bastante tardía de la evolución de las chansons de geste, y que su importancia aumentada, con la entrada en la epopeya de algo del espíritu del amor cortes, indica generalmente una fecha tardía para el poema, y hasta la decadencia3. En la épica anglosajona, la ausencia de la sexualidad es aún más acusada. Un análisis freudiano podría sugerir tal vez el simbolismo sexual en las luchas de Beowulf con Grendel y su madre, y un análisis jungiano nos revelaría en dichas escenas la sexualidad de la Gran Madre, pero me parece muy poco probable que tales interpretaciones reflejen la intención del poeta o la percepción de su público. Y creo que la norma es representada por las epopeyas francesa y anglosajona. Me parece muy significativa la ausencia de las palabras «amor», «heroína», «mujer» y «sexualidad» del índice de materias del libro clásico de sir Maurice Bowra4.

Hay excepciones, desde luego. A pesar de lo que acabamos de observar en la epopeya anglosajona, otro ramo de la epopeya germánica, la alemana, contiene mujeres poderosas y algunas escenas eróticas; el Nibelungenlied es de gran interés desde este punto de vista. Su equivalente en prosa, la saga islandesa, tiene a veces un acusado interés sexual5. Se trata, sin embargo, de excepciones. De todas las tradiciones épicas medievales que conozco, hay sólo una en la cual las mujeres dominan en la acción de los poemas, y el erotismo desempeña un papel fundamental, no como excepción sino casi como regla. Esta tradición atípica es la española6. Sostuve hace años que las mujeres dominan en el ciclo épico de los condes de Castilla7. Ahora creo que tal conclusión, que parecía quizás atrevida, fue demasiado cautelosa. No se trata sólo, en el ciclo de los condes, de mujeres dominantes, mujeres que funcionan socialmente como hombres, sino también de mujeres conscientes de su propia sexualidad. Hay más: el simbolismo sexual es bastante frecuente, y las escenas eróticas son a menudo fundamentales en el desarrollo de la acción. Si volvemos la mirada hacia los ciclos carolingio y cidiano, vemos que -a pesar de la ausencia casi total de mujeres dominantes- la sexualidad es casi tan importante como en el ciclo de los condes. La única excepción parece ser Roncesvalles: los cien versos que sobreviven no ofrecen una base adecuada para las hipótesis, pero es probable que el poema siguiera el modelo de la Chanson de Roland, en la cual las mujeres desempeñan un papel muy secundario, y no se hace caso de su sexualidad.
No se puede decir de la épica española lo mismo que de la francesa. Mientras que en ésta el interés por las mujeres y el amor llega tarde, en aquélla se nota desde los comienzos -y de manera muy obvia. La épica primitiva de España es muy problemática, desde luego, ya que el primer texto en verso que poseemos es del siglo XIII, y aunque hay en el siglo XII alusiones cronísticas a leyendas épicas, no encontramos prosificaciones extensas antes del reinado de Alfonso el Sabio. Esto es conocidísimo, y muy conocidas son las investigaciones sobre la poesía oral, que demuestran el carácter proteico de un poema que se compone oralmente. Sin embargo, el estudio de crónicas, romances y otros textos nos ha proporcionado indicaciones bastante sólidas, no sólo de la existencia de poemas épicos españoles en los siglos XI y XII, sino también del contenido y de los temas de dichos poemas. A pesar de las dudas expuestas recientemente por Colin Smith, sigo creyendo que Ramón Menéndez Pidal tuvo razón en cuanto a la existencia temprana del poema de los Siete infantes de Lara8. Parece ahora que el poema nació un poco más tarde de lo que creía Menéndez Pidal -probablemente hacia el año 1000-, y no veo razones suficientes para creer que hubiera otros (sobre, por ejemplo, el rey Rodrigo) anteriores a los Siete infantes. El poema primitivo de los Siete infantes (compuesto oralmente, en el estilo formulaico) está perdido, y no sabemos cuántas versiones de él habrían desaparecido antes de la prosificación incluida en la Estoria de España. En las crónicas posteriores hay prosificaciones de otra versión y quizás de varias (se discute mucho la cuestión de las variantes cronísticas de leyendas épicas como indicios de distintas versiones poéticas9). En la primera versión prosificada, la de la Estoria de España, la muerte de los siete infantes y la prisión de su padre Gonzalo Gústioz resultan de las intrigas de doña Lambra, cuñada de Gonzalo Gústioz y tía de los infantes. El rencor de doña Lambra nace de dos muertes: la de su primo Álvar Sánchez, matado por Gonzalo González (el infante más joven) a causa de una injuria durante las bodas de ella, y después la de un criado suyo, matado por los infantes por haber injuriado groseramente a Gonzalo González (el incidente famoso del cohombro lleno de sangre). Pero no se trata sencillamente de la venganza por dos muertes. Desde el principio se nota una conciencia de la sexualidad: la acción empieza con las bodas, y la reyerta fatal se inicia así:
«Álvar Sánchez començó luego de dezir sus palabras tan grandes, por que ovo a responder a Gonçalvo Gonçálvez et dixo: "Tan bien alançades vós, et tanto se pagan de vós las duennas, que bien me semeja que non fablan de otro cavallero tanto como de vós". Aquella ora dixo Álvar Sánchez: "Si las duennas de mí fablan, fazen derecho, ca entienden que valo más que todos los otros"»10.

No es difícil adivinar la cualidad en la cual Álvar -según las damas- supera a todos los demás, sobre todo a la luz de una frase de una versión posterior, en la cual Lambra «dixo [...] que non vedaría su amor a ome tan de pro si non fuese su pariente tan llegado»11. La enemistad creciente de doña Lambra para con Gonzalo González está mezclada con el interés sexual:
«Pues que fueron en la huerta, Gonçalvo Gonçálvez desnuyóse estonces los pannos, et paróse en pannos de lino, et tomó so açor en mano et fuel' bannar. Donna Llanbla quandol' vio assí estar desnuyo, pesól' mucho de coraçón, et dixo assí contra sus duennas: "Amigas, ¿non veedes cuémo anda Gonçalvo Gonçálvez en pannos de lino? Bien cuedo que lo non faze por ál sinon por que nos enamoremos déll [...]"».

La ambivalencia emocional de doña Lambra frente a su sobrino menor conduce a la tragedia para ambos personajes y para muchos más. La interpretación indicada por la acción y por las palabras de los personajes es subrayada por el simbolismo erótico: posible en la justa (en los cancioneros del siglo XV, la justa es una obvia imagen sexual), probable en el azor (compárese el halcón de Calisto en Celestina), y muy claro en el cohombro lleno de sangre12.
Los siete infantes mueren a causa de la traición de Ruy Velázquez, incitado por su mujer, pero antes de la matanza se concibe un vengador. Gonzalo Gústioz, mandado a Córdoba para que el rey moro Almanzor le mate, está encarcelado:
«Et díxol' Almançor: " [...] Roy Blásquez me envía dezir que te descabece, mas yo, porque te quiero bien, non lo quiero facer, mas mandarte echar en prisión"; et fízolo assí. Desí mandó a una mora fija dalgo quel' guardasse yl' sirviesse yl' diesse lo que oviese mester; et assí aveno a pocos de días, que don Gonçalvo yaziendo en aquella prisión, et aquella mora sirviéndol', que ovieron de entender en sí et amarse ell uno al otro de manera que don Gonçalvo ovo de fazer un fijo en ella, a que llamaron después Mudarra Gonçalvez et éste fue el qui vengó a so padre et a sos hermanos, los siete inffantes [...]».

Por lo tanto, la traición, punto culminante de una serie de afrentas y venganzas con acusados matices sexuales, será castigada por el hijo bastardo, fruto de los amoríos del cristiano encarcelado y la hidalga mora.
La versión más extensa de los Siete infantes que encontramos en la Crónica de 1344 difiere mucho de la prosificada en la Estoria de España13. Las diferencias más notables son que narra detenidamente la venganza de Mudarra, y que coloca la concepción del vengador después de la muerte de los infantes y del llanto de su padre. El primer cambio mejora el equilibrio estructural: mientras que en la Estoria de España la venganza de Mudarra ocupa poco espacio (tan poco que se debe sospechar una compresión cronística), en la Crónica de 1344 vemos la larga narración de la traición ideada por doña Lambra contrapesada con la venganza (otra narración extensa) ideada por doña Sancha; o sea que en vez de una mujer dominante hay dos, una mala y la otra buena, pero igualmente feroz14. El segundo cambio mejora no el equilibrio sino la coherencia causal del argumento. En la Crónica de 1344 la amante de Gonzalo Gústioz no es sólo una hidalga mora sino la hermana del mismo Almanzor. Después de la famosa escena del llanto del padre ante las cabezas de sus hijos:
«amortescióse e cayó en tierra como aquel que non sabía de sí parte, e cayóle la cabeça de los braços sobre las otras. E quando Almançor e Alicante, que cerca dél estavan, esto vieron, pesóles mucho e con grant duelo que dél ovieron començaron de llorar, e dixo Almançor contra Alicante: "Yo non querría que Gonçalo Gústios aquí muriese por quanto Córdova vale [...]". E entonce [...] Almançor mandó llamar una infante, su hermana, que era muy fermosa e muy manceba, e era donsella virgen, e fablava muy bien e muy apuesta miente, e díxol' Almançor: "Hermana, si me vos amades, entrad en esa casa do yas ese christiano que es ome de alta sangre e yase muy desacordado e con muy grant duelo que ha de sus fijos que vio muertos ante sí, e vós, mi hermana, conortatlo con muy buenas palabras e yo gradescer vos lo he mucho, e faredes me en ello grant plaser"».

Ella tiene muy pocas ganas de hacerlo, pero cede ante las amenazas de su hermano y, tratando de consolar al cristiano cautivo, inventa una historia de su marido y siete hijos, concluyendo con palabras de obvia incitación sexual:
«"E yo veo vos los cabellos blancos e el rrostro muy fresco, e por ventura podedes aún faser fijos que vengaran a los otros". E ella todo esto que desía era mentira, por lo conortar, ca ella nunca fuese casada nin oviera fijos, mas era donsella e muy fermosa. E Gonçalo Gústios paró en ella mientes, e en las palabras que desía, e fue trabar della e dixo: "Dueña, vós açomastes el sueño, Dios lo quiera soltar así, ca conbusco faré el fijo que a los otros vengará". E ella dixo: "Esto non provedes, ca mio hermano tomaría grant enojo, e pasaría contra vós e vos cortaría la cabeça, e a mí façer me ýa dar tantos de açotes fasta que me matasen''. E Gonçalo Gústios le dixo que la non dexaría por quantos moros avía en España. E como quier que fuese lasrado de la mala prisión que oviera e de muy mal comer, todo en aquella ora lo olvidó, e lançó por ella mano, e yogo con ella, e así tovo Dios por bien que de aquel ayuntamiento fincase ella preñada de un fijo que después llamaron Mudarra Gonçales, que fue después muy buen christiano e a servicio de Dios, e fue el más onrrado ome que ovo en Castiella, afuera del conde don Garci Ferrándes, que era ende señor; e este Mudarra Gonçáles mató después a Ruy Vásques e a doña Llambra e vengó a sus hermanos».

En la Crónica de 1344, pues, un acto sexual llega a ser el fulcro del argumento, surgiendo inmediatamente de la traición que constituye la primera parte del poema y conduciendo directamente a la venganza de la segunda parte. La conexión es inconfundible: hasta la decisión de Mudarra de salir de Córdoba para buscar a su padre en Castilla es una reacción a una injuria que se refiere a su nacimiento:
«rrespondió el rrey de Segura a Mudarra Gonçáles: "Vete, fijo de ninguno". E Mudarra Gonçáles cató aderredor de sí, si podría fallar arma alguna con que lo firiese, e non la falló; e tomó el tablero e diól' con él un tan grant golpe por cima de la cabeça quel' fiso lançar la sangre por los narises e por la boca. E Mudarra Gonçáles, quando vio quel rrey de Segura non mecía pie nin mano, dixo: "Atendet me aquí, e yré preguntar a mi madre, que non me diga mentira; e mostrarvos he quién es mio padre"».

La parte dominada por doña Lambra se une, pues, con la dominada por doña Sancha mediante una escena erótica en la cual la princesa toma la iniciativa15. Una mujer desempeña el papel decisivo en cada parte de la segunda versión de los Siete infantes, y los móviles sexuales determinan el desarrollo del argumento.
He dicho mucho de los Siete infantes, porque se trata del primer poema épico español que se conoce, y porque demuestra perfectamente el papel dominante de las mujeres y la importancia fundamental de la sexualidad. Pasemos a considerar otros poemas del ciclo de los condes. La categoría genérica de uno de ellos, la Condesa traidora, es muy discutida en la crítica reciente, pero me inclino todavía a creer que esta leyenda nació como poema épico. En la primera versión cronística de la Condesa traidora, contenida en la Crónica najerense del siglo XII, el conde Garci Fernández tiene sólo una mujer, la cual, motivada por la ambición y por su deseo adúltero por el rey moro Almanzor, conspira con éste para causar la muerte de su marido, y después, para poder dar rienda suelta a su lujuria, trata de envenenar al nuevo conde, su hijo Sancho. Este, sin embargo, advertido por una criada, compele a su madre a beber el veneno16. En la versión prosificada en la Estoria de España el argumento y el interés sexual se extienden. La francesa doña Argentina, la primera mujer del conde, se fuga con su amante francés. Garci Fernández los persigue, y con la complicidad de Sancha, hija descontenta del seductor, mata a la pareja adúltera y les corta la cabeza. Es de notar que Sancha -en cierto modo relacionada con Garci Fernández por ser hijastra de facto, aunque no de jure, de su mujer Argentina, no sólo exige el matrimonio como premio de su ayuda al conde, sino que hace el amor con él en seguida:
«díxol' así: "Conde, qui vos a vós diesse logar por ó vós acabásedeslo que queredes, ¿quél' fariedes?". Et el conde le respondió: "Sennora, si me vós esto guisássedes, casaría con vusco et levarvos ýa comigo pora Castiella, et fazervos ýa condessa et sennora de la tierra". Et ella le prometió que ella ge lo guisarié, et díxol' la manera cómo. Desí mandó pensar dél et meterle en so cámara. Et aquella noche albergaron amos a dos de so uno et recibiéronse por marido et por muger»17.

La sexualidad se intensifica en el desenlace también: en vez del aviso casual de una esclava al joven Sancho, el secreto de la condesa es delatado a causa de una aventura amorosa:
«La madre deste conde don Sancho, cobdiciando casar con un rey de los moros, asmó de matar su fijo por tal que se alçasse con los castiellos e con las fortalezas de la tierra, et que desta guisa casarié con el rey moro más endereçadamientre et sin enbargo. Et ella destemprando una noche las yervas quel' diesse a bever con que muriesse, fue en ello una su covigera de la condessa, et entendió muy bien qué era. Et quando veno el conde, aquella covigera descubrió aquel fecho que sabía de su sennora a un escudero que quería bien, que andava en casa del conde; et el escudero díxolo al conde su sennor, et consejól' cómmo se guardase de aquella trayción».

La asistencia sexual a discapacitados llega a España
No existe normativa española alguna, y Suiza es el único país europeo donde esta práctica está legalizada
Catalunya es la primera comunidad donde una asociación ya ha probado un protocolo de servicios íntimos a personas con diversidad funcional
RAQUEL MATEOS 26/01/2014 10:00 | Actualizado a 27/01/2014 13:46
Los seres humanos no hacemos sexo, sino que somos sexo. En toda Europa cada vez hay más personas que levantan la voz en favor de los derechos sexuales de las personas discapacitadas, pero no siempre encuentran un marco legal para desarrollarlos. Tan sólo Suiza tiene una legislación al respecto. En España, la necesidad ha acabado imponiéndose. Una asociación sin ánimo de lucro catalana ha abierto la puerta a los servicios íntimos para personas con diversidad funcional con la puesta en marcha de un protocolo que pone en contacto a asistentes y usuarios. El debate está servido.

Sin embargo, nadie se cuestiona los beneficios terapéuticos de la asistencia sexual en la diversidad funcional. “El beneficio está en dar salida a unas necesidades que algunas personas no pueden satisfacer, aunque en función de la discapacidad, hay un impacto diferente en el cuerpo, ya sea motor o sensitivo”, explica Anna Gilabert, psicóloga de la unidad de sexualidad y del equipo de psicología clínica del Instituto Guttmann , que se ha convertido en una fuente importante de conocimiento en la sexualidad del colectivo de discapacitados gracias a los dos masters que ofrece con módulos de sexualidad.

La preocupación por la sexualidad emerge una vez la persona avanza en la rehabilitación y gana seguridad en el aspecto funcional. “Abordamos esta faceta con la persona y la pareja, si la hay. Intentamos que las personas trabajen y confíen en sus propios recursos”, añade Gilabert, quien afirma que de momento no tienen pensado ofrecer los servicios de asistencia sexual en el Instituto Guttmann pero “vemos con buenos ojos cualquier iniciativa. No estamos cerrados a nada”.

Satisfacer la necesidad de un hijo

En las discusiones sobre la conveniencia o no de asistir sexualmente a un discapacitado, desde la Asociación de Lesionados Medulares y Grandes Discapacitados Físicos de Catalunya ( Aspaym ) apuntan que “es una asistencia más, no quiere decir que todo el mundo apueste por esta línea”. Patricia Carmona, su presidenta revela que “hay mucha ansiedad de padres con discapacitados psíquicos porque hay jóvenes que no tienen oportunidades sexuales. Son los

mismos padres que a veces satisfacen a sus hijos, y esto no corresponde. Debe haber profesionales que sepan cómo hacerlo”.

Debate recién estrenado

Mientras se espera una regulación, el debate sobre las necesidades sexuales de las personas con diversidad funcional ha dado hasta ahora pequeños pasos. En Catalunya, la organización Sex Asistent ( Mitología de la Sexualidad ), de la mano de su fundadora Silvina Peirano, fue la pionera, la primavera del 2012, en hablar sobre el tema. “Superar el estigma sexual asociado a la condición de discapacidad”, es el leitmotiv de esta entidad. Rafael Reoyo, su coordinador actual, cree que “aunque existan unos derechos sexuales, el problema es que si no se desarrollan políticas para que sean efectivos, son papel mojado”. Desde Sex Asistent también están trabajando en la configuración de una formación específica del asistente sexual.

Ningún movimiento oficial

Este diario ha consultado con el Departament de Salut de la Generalitat de Catalunya, pero las autoridades catalanas no tienen prevista ninguna iniciativa en este ámbito. “Ni siquiera se ha hablado ni tratado el tema”, apuntan en la consejería. Por lo que respecta al gobierno español, desde la Dirección General de Políticas de Discapacidad del Ministerio de Sanidad están informados de lo que pasa en el resto de Europa, pero explican que “todavía es un tema a estudiar y es un asunto complejo”.

Experiencia pionera en Catalunya

Cuando una persona se expresa sexualmente, tiene mejor calidad de vida. Esta es una de las creencias bajo las que Tandem Team Barcelona , una asociación sin ánimo de lucro, ha puesto en marcha el primer protocolo para la promoción y facilitación de la asistencia sexual para personas con diversidad funcional. El proyecto ve la luz al margen de la acción de las administraciones públicas.

Una propuesta selectiva

El objetivo de Tandem Intimity, el nombre que recibe el protocolo, es servir de puente entre las personas que quieren recibir y ofrecer asistencia sexual. Para ello, se han fijado en el modelo belga y holandés, y se basan en una selección personalizada de usuarios y asistentes, a los que ponen en contacto y que luego llegan a los acuerdos que libremente decidan.

“El acuerdo económico, si existe, es entre el usuario y el asistente. Nosotros no lo fiscalizamos”, explica María Clemente, psicóloga especializada en neurorehabilitación y miembro del equipo de la asociación. Ella se ha encargado de realizar las entrevistas a las personas candidatas a prestar y tomar la asistencia. En el proceso de selección de los asistentes han valorado la experiencia de cada persona en la asistencia personal. También los límites a los que están dispuestos a llegar (caricias o coito), tipo de discapacidad (física o psíquica), edad del usuario y, sobre todo, la motivación. “Si sólo es económica, como en la prostitución, hemos descartado a la persona”, aclara María.

Asistencia homosexual y heterosexual

El protocolo se ha ensayado con un programa piloto de 15 pruebas de asistencia sexual en la que han participado 11 usuarios. Tandem Team cuenta con ocho chicos, uno de ellos homosexual, y seis chicas, de las cuales algunas también ofrecen servicios bisexuales. Son personas “del ámbito social, que han trabajado la diversidad funcional, que hacen deporte adaptado, enfermeras… y todas tienen una sensibilidad especial”, añade Clemente, quien destaca la respuesta positiva de las pruebas, sobre todo de los familiares de discapacitados psíquicos.

Cómo funciona el protocolo

Una vez recibida la solicitud de asistencia, la asociación sugiere una entrevista de 20 minutos entre asistente y usuario para que ajusten expectativas y éstos, a su vez, reportan sus impresiones a la coordinadora de Tandem Intimity que recomienda o no continuar con la asistencia. A partir de ahí, ya no interviene y las personas tienen la libertad para llegar a los pactos que crean necesarios. El número de asistencias que puede realizar un usuario es ilimitado.

La prostitución, al margen

Las pruebas piloto han servido para ajustar expectativas sobre una necesidad latente y descartar por completo las cuestiones económicas, que pueden hacer desviar el debate hacia la prostitución. “Aquí no hay lucro alguno, la figura del asistente sexual es más un asistente en la diversidad, un terapeuta. Los fines son claros en el objeto social de la asociación”, explica Leire López, directora ejecutiva de Vosseler Abogados, el bufete que ha ayudado a Tandem Team a constituirse.

LA SEXUALIDAD EN LA ANTIGÜEDAD : EL MEDIEVO, ROMA, GRECIA, Y LA ESPAÑA MUSULMANA
POR ANA PATRICIA SANTAELLA
Toda sociedad humana intenta o ha intentado controlar la conducta sexual. La sexualidad humana es vista como una fuerza demasiado poderosa y explosiva para que alguna sociedad pueda permitir a sus miembros una absoluta libertad sexual. No resulta sorprendente que la regulación de la sexualidad haya sido rasgo fundamental de todo sistema jurídico que conozcamos. Veámoslo
EL MEDIEVO

Las creencias medievales acerca de la moral sexual descansaban sobre ideas tomadas, en gran parte, de fuentes no cristianas de la más remota antigüedad. Muchas creencias y actitudes sobre el sexo, en la Europa medieval, eran cristianas por adopción y no por origen.

Cristo dijo notablemente poco acerca de la conducta sexual, el sexo no ocupó un lugar central en sus enseñanzas morales.

Los escritores cristianos se apropiaron de numerosas ideas y prácticas de fuentes paganas y judías. Percatándose de que el sexo estaba relacionado con lo sagrado, que el éxtasis estaba vinculado, en cierta forma, con lo sublime.

Esta creencia apareció en muchas deidades antiguas. La relación sexual era considerada una fuente de impureza ritual en muchas religiones antiguas.

El estoicismo influyó sobremanera y dio muchas de sus ideas básicas a los Padres de la Iglesia, acerca de la conducta sexual. Fue una síntesis de ideas éticas estoicas con antiguas creencias religiosas apoyadas en un razonamiento teológico basado también en las escrituras hebreas, unido todo ello por un mosaico de teorías inventadas en los siglos IV y V. La moral sexual cristiana empezó a cobrar forma de doctrina durante estos siglos. Hasta el siglo XIV, el derecho canónico retuvo el monopolio del control legal de la lujuria. Como parte de nuestra herencia medieval, casi todos conservamos una creencia profundamente arraigada, en el que el sexo es algo vergonzoso, según las cuales el sexo era fuente de deshonra moral y de contaminación espiritual, por tanto, la sexualidad humana era algo de lo que había que avergonzarse.

No hay ninguna razón indispensable para considerar el sexo como algo virtuoso o como algo bajo. Pero aunque el sexo pueda ser algo moralmente indiferente en sí mismo, los recursos adoptados para controlarlos rara vez han sido moralmente neutrales.

EL MEDIO ORIENTE EN LA ANTIGÜEDAD

El Código de Hammurabi, en Babilonia, cerca del año 1750 a. C las leyes de Hammurabi identificaron cierto número de delitos sexuales y prescribían los castigos correspondientes.

Por ejemplo, el Código establecía que una mujer casada que hubiera cometido adulterio había de morir ahogada, ella y su amante eran atados y arrojados al agua para que perecieran juntos.

Los Babilonios no definían el matrimonio como una relación sexual exclusiva.

Entre los cultos antiguos se rendía devoción a las deidades fenicias Istar y Astarté. Estas diosas andróginas personificaban los anhelos sexuales de sus devotos.
En Egipto se menciona el adulterio como el “gran crimen”. Sin embargo, el divorcio fue muy común durante el antiguo Egipto.

GRECIA

La atracción sexual, el rapto y la infidelidad ocuparon un lugar central en los poemas homéricos. La diosa Afrodita pasó a ser patrona del amor y del sexo entre los griegos.

Los pensadores griegos prestaron considerable atención a la actividad sexual. Nunca pensaron que el sexo fuese un mal ni atribuyeron gran valor a la continencia, sin embargo, sí consideraron algunas actividades sexuales como inmorales, siendo un delito grave la seducción de las mujeres solteras y viudas, aunque el coqueteo y la relación sexual con hombres jóvenes no eran considerados totalmente incompatibles con el matrimonio.

Aristóteles afirmó que los maridos atenienses tenían el mismo deber que sus mujeres de observar la fidelidad sexual.

Los griegos desaprobaron las relaciones sexuales o el matrimonio entre parientes cercanos.

La prostitución griega no era exclusivamente femenina, el ciudadano que voluntariamente tuviese relaciones sexuales con otro o a cambio de dinero, perdía derechos políticos y a los extranjeros que la ejercían, se les exigía un impuesto especial.

Una profunda ambigüedad corre por todos los escritos de Platón sobre este tema. A veces, vio el sexo como elemento positivo de la naturaleza humana. Pero otras veces, lo consideró como una distracción en busca de la belleza y la verdad.

En su obra el Simposio, Platón describió el sexo como manifestación del amor, viendo un componente de la eterna búsqueda humana de la armonía ente el cuerpo y el alma.

Aristóteles crítico los placeres producidos por el tacto y el gusto, también afirmó que la búsqueda de sensaciones gratas conduce al libertinaje y embrutecía a los hombres.

El tipo deseable de amor, el verdaderamente humano, era el que trascendía el deseo y la pasión. El amor que es frío, racional y no sexual.

Epicuro (342-270 a.C) Tuvo una visión positiva del placer. Escribió: “El placer es la norma por la cual juzgamos cualquier bien”.

Los cínicos no vieron nada malo en el goce del placer sexual. Los cínicos creían que las personas debían satisfacer sus deseos sexuales de la manera más sencilla y menos complicada.

Algunos de los primeros estoicos habían aceptado la práctica del amor libre, afirmando que las relaciones sexuales no tenían que limitarse al ámbito conyugal.
Zenón sostuvo que la aceptación general del amor libre eliminaría el problema del adulterio. Propuso también la desnudez, arguyendo que el empleo de ropas fomentabas inhibiciones innecesarias.

Séneca advirtió que los sabios debían desconfiar de la influencia corruptora del placer. La general desaprobación del sexo por los estoicos se basaba en la idea de que la razón humana se desvanecía durante el acto sexual. Estas ideas influyeron poderosamente sobre la visión moral y ética de la élite intelectual grecorromana.

LA CONDUCTA SEXUAL EN LA ANTIGUA ROMA

El trato dado por los romanos a los temas sexuales se ha descrito como extraordinariamente desapasionado.

Lucrecio (97-54 a.C) imagesobservó que los deseos sexuales humanos eran fundamentalmente insaciables. La búsqueda de la satisfacción sexual fuera del matrimonio dio a los escritores cómicos y satíricos, un tema continúo.

Al parecer, los romanos consideraban el apego emocional. Los testimonios conservados son exiguos acerca del interés por la satisfacción sexual y emocional dentro del matrimonio.

Durante el periodo imperial, el concubinato fue de lo más común en todos los niveles de la sociedad romana tradicional.

La prostitución masculina y femenina fue una industria floreciente a lo largo de toda la historia romana.

Las prostitutas que ejercían en los prostíbulos, tenían que registrarse ante los magistrados, y pagaban un impuesto llamado la vectigalia meretricum
Y recibían su licencia. Numerosas fuentes antiguas se refieren a las artes meretricae, algunas eran esclavas o capturadas en guerra (tocaban instrumentos musicales como el arpa y la flauta, cantaban, bailaban y ofrecían entretenimiento).

Los romanos toleraban toda una variedad de prácticas sexuales. La masturbación de ambos sexos era considerado como un sustitutivo intachable pero insatisfactorio. No entrañaba estigma social, aunque a veces era tachado de pueril.

Había también prostitución infantil, enviar a los hijos “sobrantes” a los prostíbulos era un recurso común de los pobres.

Los varones romanos de la clase alta aficionados a la sodomía reclutaban a esclavos para satisfacer sus deseos. Las relaciones lésbicas provocaban mayor oprobio que la de los hombres. Tal vez porque pensaran que el lesbianismo amenazara su autoestima.

En Roma, la castidad era una virtud imposible de encontrar desde la edad de oro, según palabras del poeta Juvenal, de modo que algunas romanas podían aspirar al título de mujeres

liberadas.

Ovidio escribe el Arte de amar, Lucrecio y Marcial, hablan sin complejos de la fornicación. En Pompeya se descubren unos frescos casi pornográficos que atestiguan una profunda experiencia del sexo.

Fue bastante después de Jesucristo cuando para la Iglesia y los cristianos, la sexualidad se convirtió en una obsesión. San Pablo apuesta por el celibato, sin embargo, no son ermitaños insensibles, al contrario, son hombres con una pasado frívolo y que no se arrepienten con facilidad: Dadme la castidad, pero no enseguida”, escribe San Agustín.

Jerónimo, se consumió en el desierto de Calcis, como muchos otros ermitaños, en el recuerdo de sus aventuras carnales.

Durante la inquisición aparece el El espejo o el libro de mujeres, también denominado el Kamasutra Catalán, en el que se encuentran descripciones de posturas, propuestas de afrodisíacos y una especial atención al placer femenino: “Si el hombre termina pronto y la mujer tarde, ésta se siente desdeñada. Entonces, para evitar frustrar a la dama, se aconseja al caballero que consuma pan de trigo, cordero, vino tinto, canela y pimienta”.

Y recordando al Kamasutra hindú, la religión tántrica, contrariamente al cristianismo que detesta el placer, cultiva ésta la voluptuosidad sexual, ya que la considera como un medio de liberación.

La India, un país en el que el falo (el lingam) es adorado como un dios, aparece representado con su mujer, la vulva y Diosa Parvati.

En China, el amor, está considerado como una sutil alianza entre el Yin, fuerza positiva femenina, y el Yang, fuerza activa que brota del esperma. El órgano masculino es nombrado

como el Tallo de Jade, y el de la mujer, cuyo embriagador perfume alaban los poetas Roja Flor o Pórtico Bermellón.

LA SEXUALIDAD EN LA ESPAÑA MUSULMANA

Muy pocos trabajos han dado cuenta de forma monográfica y con conocimientos de especialistas, de los comportamientos eróticos de la sociedad musulmana de nuestro Medievo.

Las pocas alusiones provienen de referencias dispersas y aisladas, sobre todo de poetas arábigo andaluces.

Según Levi Provencal, la sociedad de al-Andalus del siglo IX podía rivalizar con la bagdadí de su tiempo por lo disoluto de las costumbres.

Esta relajación de costumbres sexuales se va acentuando a medida que la situación política y social se resquebraja y deteriora después de derrumbarse el Califato omeya, se da un aumento considerable de concubinatos. Según la hisba, que era un Tratado de costumbres, la relajación concernía a musulmanes, judíos y cristianos. En Granada nasrí, se da la prostitución, el abuso del vino y la sodomía en todos los niveles sociales.

Por razones morales y teológicas la actitud musulmana ante la atracción del sexo, la pasión erótica y el placer sexual, es distinta de la adoptada por el cristianismo.
El Islam no encuentra objeción de principio doctrinal o moral contra el goce del placer derivado de la pasión erótica y del acto sexual. Ya que no admite “el pecado original” al modo cristiano. El Islam no admite la doctrina cristiana de la “innata” perversión humana como consecuencia del “pecado original”. Los escritores medievales hacen acopio de los “excesos” y “perversiones” que creen descubrir en las instituciones y costumbres musulmanas y los compara con el paganismo romano.

Desde los escritos de Álvaro y San Elogio y en toda la literatura medieval cristiana, las críticas vertidas han ido creando una imagen que exagera la libertad moral y el libertinaje en el Islam.

Por ello, se ha comprobado que los traductores de la literatura árabe ocultan o traducen con sonrojo y embarazo, acciones o situaciones concretas eróticas por el prejuicio medieval de considerar la ética musulmana como un desbordamiento de pasiones sensuales y hedonistas que reproduce en cierta forma, la inmoralidad del paganismo helénico y romano.

En la España musulmana, la poligamia era un fenómeno corriente, circunscrito a la clase media y acomodada, ya que el pueblo llano no disponía de recursos.
La mujer casada moraba la parte más recóndita de la casa, no podía mostrarse a los hombres con la cara descubierta.

En los barrios pobres, la mujer gozaba de mayor libertad de movimiento, a juzgar del episodio que nos cuenta Ibn Hazm en su Collar de la Paloma
Tratado amoroso medieval, respecto a una joven llamada Jalwa, de la que quedó prendado el poeta al-Ramad. El Collar de la Paloma fue aborrecido por cristianos y judíos y olvidada por los traductores medievales, fechado en la ciudad de Játiva en el 1022, y según palabras de Ortega y Gasset, lo consideró : “el libro ,más ilustre sobre el tema del amor en la civilización musulmana”.

Sobre las señales del amor, dice este Tratado: “Tiene el amor señales que persigue el hombre avisado y que puede llegar a descubrir un observador inteligente. Es la primera de todas la insistencia de la mirada, que deja ver sus interioridades, revela su intimidad y delata sus secretos. Así, verás que cuando mira el amante, no pestañea y que se muda su mirada adonde el amado se muda, se retira adonde él se retira, y se inclina adonde él se inclina”.

En otro pasaje, relata: “Cuando dos amantes se corresponden y se quieren con verdadero amor, se enfadan con frecuencia sin venir a qué; se llevan la contraria, aposta; en cuanto dicen; se atacan mutuamente por la cosa más pequeña, y cada cual está al acecho de lo que va a decir al otro para darle un sentido que no tiene”. “La distinción entre estos enfados y la verdadera ruptura o enemistad, nacida del odio y de la animosidad enconada de la querella, es la prontitud con la que se reconcilian.”

Sobre el amor nacido tras largo trato, escribió: “Yo no paro de maravillarme de todo aquel que pretende haberse enamorado por una sola mirada, ni atino a darle crédito, ni tengo su amor sino como una especie de apetito carnal. No puedo concebir, en mi opinión, que tal amor llegue a lo más secreto del alma ni penetre las entretelas del corazón. Jamás amor alguno prendió en mis entrañas, sino tras de mucho tiempo, luego de haber convivido largamente con una persona y de haber compartido con ella chanzas y veras.”

“Otra señal es la sorpresa y ansiedad que se pinta en el rostro del amante cuando impensadamente ve a quien ama o éste aparece de súbito, así como el azoramiento que se apodera de él cuando ve a alguien que se parece a su amado, o cuando oye nombrar a éste de repente.”

Son famosas las amplias “libertades” de Wallada, la hija del califato omeya al Mustakfi que prescindía en el amor de los prejuicios morales instaurados por los hombres.

Por las descripciones poéticas, algo idealizadas, parece que gustaban las mujeres morenas, de amplias caderas, estrechas cinturas y gruesos senos. En la época califal tenían como rivales las incontables jóvenes cautivas traídas del Norte de España, rubias y de ojos azules.

La homosexualidad femenina hasta la caída del Califato era cosa de los secretos del serrallo donde numerosas concubinas pasaban meses y meses sin recibir la visita de los hombres.

En la aristocracia la mujer llegó en muchos casos a liberarse sexualmente.

A finales del siglo XI y comienzos del XII se inicia en Francia una manera de sentir el hombre a la mujer que no guarda precedentes ni en la cultura antigua ni en la Edad Media. “El hombre se complace en considerar a la mujer como algo superior a él. Se le rinde culto.” “ La mujer es “señora” y el hombre su vasallo. La sensualidad, aparece aquí y allá en las trovas”. “El sentimiento hacia la mujer que enuncian los trovadores implica distancia. La amada aparece situada en la lejanía.”No está al alcance de la mano, y por tanto, de la caricia. No es algo que se acaricia y de que se goza, sino algo de que se está dolorosamente separado y que se echa de menos.”

Articulos diversos de varias webs, recopilados con ánimo de informar y aprendizaje, sin ánimo de lucro ninguno.

La prostitución

se define como el acto de participar en actividades sexuales a cambio de dinero. La prostitución puede ser ejercida desde todas las orientaciones sexuales. El término genérico empleado para referirse a quien la ejerce es prostituto/a. En algunos casos, la persona implicada en ésta actividad puede estar obligada a ello mediante engaños o extorsiones de diferentes tipos.
Definición
Según el diccionario de la lengua española, el término prostitución tiene dos significados:

La prostitución es la "actividad a la que se dedica quien mantiene relaciones sexuales con otras personas, a cambio de dinero",1 aunque suele considerarse del mismo modo cualquier otro tipo de retribución.
Dicho de una persona: Deshonrar, vender su empleo, autoridad, etc., abusando bajamente de ella por interés o por adulación.2
Dicho de una profesión: Ejercer una profesión u oficio de una manera irresponsable y sin criterios de ética, haciendo que pierda valor3 .
Etimología
El término «prostitución» proviene del latín prostitutio, que tiene el mismo significado que el actual y que a su vez proviene de otro término latino, prostituere, que significa literalmente ‘exhibir para la venta’.4

Una versión ampliamente extendida sobre el origen del término, aunque incorrecta, afirma que el término «puta» viene del verbo latino putare, ‘pensar’. Se argumenta que, con la progresiva conquista romana de las antiguas zonas griegas, aumentó la cantidad de esclavos y esclavas de dicho pueblo. Al ver los romanos que las mujeres (a las que al parecer usaban mayoritariamente como prostitutas) eran conocedoras de la ciencia y la política, las calificaron como pensadoras o, en latín, putas. Aunque no deja de tener cierto encanto, esta versión contradice la propia historia de Roma, que no sometió a las ciudades-estado griegas a una conquista súbita, sino a una progresiva absorción.

Por otra parte, aunque en la Grecia clásica las hetairas tenían gran preeminencia, en general el papel de la mujer en la cultura griega era muy secundario. Además, prostitutio y putare no tienen raíces comunes.

Puta, como equivalente de «prostituta», se debe tan sólo a una contracción vulgar del término original. Curiosamente existía en el panteón romano una diosa menor de la agricultura llamada Puta, aunque es pura coincidencia. En este contexto, «puta» es un vulgarismo relativamente moderno, desconocido para los romanos.

Sinónimos
Véase también, Denominaciones y sinónimos de prostitución en varios idiomas: Wiktionary:prostituta; prostituta.

A lo largo de la historia ha existido una gran cantidad de términos tanto para referirse a la prostitución como a las personas que la practican, a los clientes, a los lugares y a las actividades relacionadas. Los distintos países de habla hispana usan distintos términos coloquiales como sinónimo de prostituta, con mayor o menor carga negativa, existiendo una gran cantidad de términos en cada variante dialectal del español, algunos empleados históricamente, y otros aún en uso.

El término coloquial más extendido en los países de habla hispana para referirse a una prostituta es puta, palabra que conlleva una fuerte connotación despectiva. De hecho, y debido a que suele emplearse como insulto, su uso ha sobrepasado el de la descripción de una profesión, y en muchos países se usa para adjetivar de forma grosera otro elemento, al estilo del término inglés fucking.

Otros términos actuales o históricos para referirse a las prostitutas de sexo femenino son "dama de compañía", "cortesana", meretriz, cuero, loba, puta, pupila, mujerzuela, zorra...

El término «loba» como equivalencia de «prostituta» viene de los ritos producidos en febrero en honor al dios Fauno Luperco. Eran llamadas lobas u originalmente lupas las que ejercían la prostitución sagrada con los sacerdotes de este dios, los luperci, en el Ara Máxima. De aquí deriva también «lupanar», que se emplea para referirse al prostíbulo (burdel o «casa de citas», es decir, el sitio al que llega el cliente a pagar por los servicios de una prostituta).

En el caso de los hombres se les puede denominar «prostituto», «chichifo», «chulo» o «gigoló». En Iberoamérica se usa normalmente para referirse en sentido homofóbico a cualquier varón homosexual,6 no necesariamente al varón que presta servicios sexuales a cambio de dinero.

Recientemente, cuando se comienza a reivindicar la seriedad del trato, se habla de "trabajador sexual".

Sinónimos de prostitución por países
Las variantes dialectales de la lengua española se expresan también en este tema. En las siguientes secciones se presentan algunos ejemplos de las diferencias terminológicas relacionadas.
España
En España se usa también la palabra chapero para describir al prostituto joven y gay. En España el término «puto», aunque inusual, mantiene su significado original de «prostituto masculino»
Historia

La proxeneta por Dirck van Baburen (1622).
Origen y antigüedad de la prostitución
Se conoce prácticamente desde que existen registros históricos de algún tipo, y en prácticamente todas las sociedades.7 8 La prostitución ha sido calificada eufemísticamente como la "profesión más antigua del mundo".9 Se sugiere un posible uso de la prostitución en civilizaciones primitivas en el intercambio de recursos[cita requerida]

Oriente próximo
Una de las formas más antiguas de prostitución de la que existen registros históricos es la prostitución religiosa, practicada inicialmente en Sumeria. Ya desde el siglo XVIII a. C., en la antigua Mesopotamia se reconocía la necesidad de proteger los derechos de propiedad de las prostitutas. En el Código de Hammurabi se hallan apartados que regulan los derechos de herencia de las mujeres que ejercían dicha profesión10

Los antiguos historiadores Heródoto y Tucídides documentan la existencia en Babilonia de la obligación para todas las mujeres, al menos una vez en su vida, de acudir al santuario de Militta (la Afrodita griega, o Nana/Anahita) para practicar sexo con un extranjero como muestra de hospitalidad, a cambio de un pago simbólico. La prostitución estaba bien presente en Cerdeña y Sicilia, así como en varias culturas fenicias, en las que se practicaba como rito religioso en honor de Astarté. La práctica de la prostitución se extendió por todos los puertos del Mar Mediterráneo, presumiblemente en alas de las expediciones comerciales fenicias.[cita requerida]

La Biblia también hace numerosas referencias a la prostitución.

Grecia clásica

Escena sexual, en la que se incluye una bolsa para monedas colgada de la pared, ilustrada en una copa de vino de la antigua Grecia .
Artículo principal: Prostitución en la Antigua Grecia
En la Grecia clásica, la prostitución era practicada tanto por mujeres como por hombres jóvenes. El término griego para la prostitución es porne, derivado del verbo pernemi (vender), lo que ha generado una acepción moderna. Las prostitutas podían llegar a ser mujeres independientes e incluso influyentes. Estaban obligadas a vestirse con ropas distintivas y pagar impuestos. Existen ciertas similitudes entre las heteras griegas y las oiran japonesas, figuras complejas en una situación intermedia prostitutas y cortesanas, de forma similar a las tawaif hindúes. Algunas prostitutas de la Grecia Antigua, como Lais de Corinto o Lais de Hicara, eran famosas tanto por su agradable compañía como por su belleza, y cobraban sumas extraordinarias por sus servicios.

Solón fundó el primer burdel (oik'iskoi) de Atenas en el siglo VI a. C., y con los beneficios mandó construir un templo dedicado a Aprodites Pandemo (o Qadesh), diosa patrona de dicho negocio. Sin embargo, el proxenetismo estaba terminantemente prohibido. En Chipre y Corinto se practicaba un tipo de prostitución religiosa en un templo que contaba con más de un millar de prostitutas (hierodules, Gr: ιερόδουλες), según Estrabón.

Cada categoría especializada de prostitución tenía su propio nombre: había chamaitypa'i, que trabajaban en el exterior (tumbadas); perepatetikes, que encontraban clientes mientras caminaban y luego se los llevaban a sus casas para realizar el trabajo; gephyrides, que trabajaban cerca de puentes. En el siglo V a. C., Ateneo nos informa de que el precio de un servicio era de un óbolo, un sexto de dracma, lo que equivalía al salario medio de un día.

La prostitución masculina era común en Grecia. Generalmente era practicada por jóvenes adolescentes, un reflejo de las costumbres pederastas de la época. Los jóvenes esclavos trabajaban en burdeles en Atenas, mientras que un muchacho libre que vendiera sus favores se arriesgaba a perder sus derechos políticos una vez alcanzase la edad adulta.

Antigua Roma
En la Roma antigua, la prostitución era habitual y había nombres distintos para las mujeres que ejercían la prostitución según su estatus y especialización; por ejemplo las cuadrantarias, llamadas así por cobrar un cuadrante (una miseria); las felatoras, practicantes expertas de la felación, etc. En esa sociedad, así como también en la antigua Grecia, las prostitutas comunes eran mujeres independientes y a veces influyentes que tenían que llevar vestidos de color púrpura que las diferenciaban de las demás mujeres, y que debían pagar impuestos.

Mesoamérica
Entre los aztecas las prostitutas eran llamadas āhuiyani ‘contento/a, satisfecho/a, feliz’ que probablemente era una forma eufemística (del náhuatl āhuiya o āhuix ‘tener lo necesario, estar feliz’). Ejercían al lado de los caminos o en edificios llamados Cihuacalli, en los que la prostitución estaba permitida por las autoridades políticas y religiosas. Cihuacalli es una palabra náhuatl que significa "casa de las mujeres". Las mujeres recibían mercancías usables como dinero a cambio de favores sexuales, y tenían un bajo estatus social.

Edad Media
En la Edad Media la prostitución femenina (puesto que de la masculina no se halla mención en las fuentes) se desarrolló de manera considerable en Europa. Según algunos autores,que consideran al gènero humano similar a los animales salvajes, este impulso de la prostitución se llevó a cabo para evitar problemas mayores como el adulterio y la violación. Se esgrimían argumentos políticos, teológicos y económicos en favor y en contra de legalizar las mancebías. Los burdeles eran frecuentemente regentados por los propios municipios, y desde mediados del siglo XIV, estos concejos o asambleas de vecinos regulaban la prostitución arrendando los establecimientos a los padres de la mancebía que controlaban rigurosamente a las prostitutas, que debían ser solteras, con buena salud y someterse regularmente a inspecciones sanitarias y de higiene corporal. Entre los padres de la mancebía se encontraban caballeros de alto rango que participaban en un negocio muy lucrativo.11

El Renacimiento
A raíz de la Reforma y de la aparición de epidemias de infecciones de transmisión sexual en el siglo XVI, la prostitución se vio sometida a cierto control, un control en el que únicamente tres hombres podían tener relaciones con una mujer al día.[cita requerida]

Del siglo XVIII a la actualidad
Durante la Ilustración se inauguró un periodo de reivindicación y regulación, acorde con los presupuestos de la libertad de conciencia. Precedente de ello fue Mandeville, que en el siglo XVII y desde Inglaterra, recomendaba establecer un sistema de burdeles para evitar la prostitución callejera, el infanticidio y los hijos no deseados. Los ilustrados radicales de la Ilustración francesa impulsaron una revolución erótica, bien reflejada en obras de la literatura como Las amistades peligrosas de Choderlos de Laclós. Así, Diderot reclamaba que el deseo sexual fuese incluido entre las necesidades vitales del ser humano. 12

Interior de un burdel, pintura de Henri de Toulouse-Lautrec.
En los Estados Unidos la prostitución fue declarada ilegal en casi todos los estados entre 1910 y 1915. Sin embargo es un negocio floreciente. Llegado el siglo XXI, no existe una política clara respecto a la aceptación y regulación o la prohibición de la prostitución. Algunos países que la toleraban y regulaban empiezan a perseguirla. Según la catedrática de Ciencias Políticas, María José Villaverde, la profusión de sexo y pornografía en internet ha generado una reacción en muchos países, penalizándose la prostitución que queda en manos de las mafias.13

Países comunistas
Durante el siglo XX muchos países comunistas manifestaron que la prostitución no existía dentro de sus fronteras, a pesar de la prostitución presente en Cuba en donde reciben el apodo de «jineteras». El gobierno cubano aduce la presencia de la prostitución como resultado del embargo económico norteamericano y las políticas de turismo adoptadas tras la caída del muro de Berlín, siendo la prostitución una de las razones de la revolución.

Tipos de prostitución
Tradicionalmente la prostitución se ha ejercido en sitios destinados exclusivamente a este fin, llamados «burdeles» o «prostíbulos». Estos han sido habitualmente casas regentadas por una persona, en las que hay mujeres u hombres, según la orientación del lugar, y habitaciones privadas donde se atiende a los clientes.

También se practica en aceras de calles urbanas y laterales de carreteras industriales, así como en bares y clubes nocturnos, hoteles y servicio a domicilio.

Prostitución masculina
Artículo principal: Prostitución masculina
Comparados con las prostitutas, los trabajadores sexuales varones han sido mucho menos estudiados por los investigadores14

Prostitución callejera
En esta modalidad, la prostituta, generalmente vestida de manera llamativa con piezas de ropa ajustada o poca ropa, busca clientes mientras se encuentra en un lugar público como una esquina o una plaza, o mientras camina. Por lo general las ofertantes que usan este método esperan a que el cliente haga el esfuerzo de iniciar el contacto y la consecuente negociación. Usualmente, una vez establecido contacto y los términos comerciales acordados, las actividades se realizan en el vehículo del cliente, en algún lugar apartado, o en algún simple establecimiento cercano al sitio de encuentro.

Este tipo de prostitución es considerada como una de las que conlleva más riesgos para la prostituta, pues se exponen al ataque de delincuentes o pervertidos violentos. También, se considera que es la que conlleva más riesgos de tipo sanitario para quienes la practican.[cita requerida]

Escort
Artículo principal: Chica de compañía
Se denomina así a quien ofrece su compañía en un lugar o evento determinado (generalmente formal, por ejemplo un baile, un cóctel o una boda), aparentando la existencia de una relación sentimental, para después proporcionar el servicio sexual requerido.

Gigoló
Se denomina así al varón que ofrece sus servicios sexuales a personas usualmente mayores que él.

Establecimientos
Artículo principal: Burdel
Burdel: Un burdel, lupanar, prostíbulo o mancebía es el lugar en el que se practica la prostitución. Burdel puede venir de la palabra francesa bordel, que antiguamente se decía bardeau y significa a flor de agua, o en la ribera del mar, por alusión al epíteto de Venus llamada aphrodites, esto es, nacida de la espuma del mar.
Local nocturno: Solicitan clientes en negocios abiertos al público. En algunos casos en el establecimiento no hay ninguna relación formal entre la prostituta y el local. Por costumbre, el sitio es popular entre los solteros, donde los clientes van a sabiendas de la alta concentración de prostitutas, y viceversa. En otros casos, el local y la prostituta tienen una relación establecida entre ambos, a cambio de un salario mínimo o de una comisión en las bebidas que le invitan. Ella debe cumplir con un mínimo de normas de la casa, como por ejemplo ir a "trabajar" un mínimo de días a la semana y cumplir con un horario mínimo, o recibir un mínimo de bebidas al mes invitados por los clientes. En ambos casos la prostituta termina su jornada en cuanto consigue un cliente dispuesto a contratar sus servicios. Con frecuencia en los bares en donde la relación local-prostituta equivale a la relación entre un patrón y su trabajador(a), el cliente debe pagar una penalización para que la prostituta/o pueda excusarse del trabajo, bajo el concepto de que al marcharse, ella/el deja de generar invitaciones a bebidas por parte de los clientes, y al haber menos chicas/os, el bar pierde atractivo en la noche, por lo cual se reduce la clientela. En ambos casos, relación libre o formal entre el local y la prostituta, la prostituta se beneficia de un entorno de trabajo más seguro, mientras que el bar se beneficia de la atracción que ejercen ellas haciendo que aumenten la clientela y el consumo de bebidas.
Salón de masajes: En esta modalidad, son los "masajistas", mujeres u hombres, los que además de los servicios de masajes se avienen a prácticas sexuales a cambio de dinero, ya sea como parte de un trato particular o como parte de la oferta del local. Las relaciones sexuales generalmente se realizan en los mismos apartados en los que se practican los masajes, aunque es posible efectuar tratos para llevar el servicio fuera del local. En estos casos, al igual que en los bares, el local recibe una penalidad para que el masajista pueda retirarse o se considera como "comisión de servicio", por los que el local establece una tarifa mayor.
Religión y prostitución
Por regla general, las religiones que rechazan el sexo sin intención reproductiva condenan abiertamente la prostitución, aunque su actitud hacia las prostitutas puede estar sujeta a cambios a lo largo de la historia. En el Catolicismo, la Iglesia Católica ha pasado de etapas de intransigencia total hacia las prostitutas hasta el hecho de considerarlas sometidas a una forma de esclavitud de la que deben ser liberadas.15 En el libro publicado en 2010 cuyo autor es el periodista alemán Peter Seewald y titulada La luz del mundo. El Papa, la iglesia y las señales del tiempo el Papa Benedicto XVI admite el uso de preservativos en determinados usos como por ejemplo la prostitución.16

...puede ser un primer paso para abrir la vía a una sexualidad más humana, vivida de otro modo
Por otra parte Cristina Garaizábal, de Hetaira (Colectivo en Defensa de los Derechos de las Prostitutas) le responde que la Iglesia debería meterse en cosas divinas y no humanas, ya que se trata de un problema de salud sexual, no de ideología ni moralidad.17

Situación legal por continentes y países

     Prostitución legalizada y regularizada.
Prostitución legalizada (intercambio de servicios sexuales por dinero) pero no regularizada, de manera que los burdeles o el proxenetismo son ilegales.
Prostitución ilegal.
Sin datos.
La situación legal de la prostitución depende de cada país. En algunos países la prostitución es ilegal. En otros países el acto de la prostitución (el intercambio de servicios sexuales por dinero) no es ilegal, pero sí las actividades que la rodean, como los burdeles, la captación de clientes en lugares públicos o la publicidad. En algunos países la prostitución es legal y regulada (regulación de la prostitución). El grado en que las infracciones se castigan varía notablemente de un país a otro, y a menudo dentro de un mismo país.

Las Naciones Unidas, ya en 1949, promovieron una convención para el control de la prostitución y la lucha contra el tráfico de personas esclavizadas generado a su alrededor.18 Las Naciones Unidas declaró en 2009 que las estimaciones muestran que podría haber alrededor de 270.000 víctimas de la trata de personas en la Unión Europea.19

Tales aproximaciones son a menudo, pero no siempre, hechas desde el punto de vista de que la prostitución es imposible de eliminar, por lo que la sociedad ha decidido regularla de manera que se reduzcan las consecuencias indeseables. Los objetivos de tales regulaciones incluyen el control de infecciones de transmisión sexual, reducir la esclavitud sexual, controlar dónde pueden ubicarse los burdeles y disociar totalmente la prostitución de las organizaciones criminales.

Asia
La prostitución es considerada ilegal en los siguientes países:

República Popular China20
Artículo principal: Prostitución en la República Popular China
Corea del Sur21
Corea del Norte22
Birmania.23
Laos.24
Mongolia.25
Vietnam.26
SriLanka.27
Filipinas.28
Tailandia.29 pero en la práctica las autoridades no hacen cumplir las leyes, la prostitución es tolerada, y el país es un destino para el turismo sexual.
África
En África la prostitución es ilegal en la mayoría de los países, pero es muy común impulsado por la inmensa pobreza de la región.[cita requerida].

Sudán, considerada ilegal, con penas severas, incluyendo la pena de muerte.30
Senegal, legalizada y regulada.(Excepción en los países musulmanes).
Europa
El Lobby Europeo de Mujeres, durante la Conferencia de Ministros de la UE sobre Violencia contra las Mujeres, de febrero de 2002 en Santiago de Compostela, puso también la prostitución a debate. Esta entidad, que agrupa a 3.000 ONG, pidió que la prostitución y la trata se consideren como una violación de los derechos humanos de las mujeres, y no sólo desde la perspectiva de la inmigración o de la lucha contra el crimen organizado. Se estima que entre 60.000 y 100.000 de las mujeres que entran cada año en la UE son víctimas de las redes de proxenetismo.El lobby es partidario de tipificar como delito la compra de servicios sexuales.

Existe polémica en muchos países acerca de lo que debe ser considerado ilegal: la venta de los servicios o la adquisición de éstos. El modelo nórdico31 o modelo sueco es considerado el marco legal más avanzado respecto a la prostitución desde la perspectiva de los derechos humanos. El modelo nórdico, actualmente en vigor en Suecia, Noruega, Islandia e Irlanda del Norte en 2014,32 parte de la base que la prostitución es la explotación de un ser humano y debe erradicarse. Bajo el modelo nórdico la práctica de la prostitución no es ilegal (porque la ilegalidad sólo pone en situación vulnerable a las prostitutas), ni tampoco legal (porque la legalidad, como se ha demostrado en Holanda, sólo hace crecer la demanda y, por tanto, el mercado negro: la trata de personas), sino que está despenalizada. Es decir, la prostituta no incurre en ninguna falta legal - no se le va a castigar por su propia explotación-. Sin embargo, el comprador de servicios sexuales es considerado un explotador y es al que el modelo nórdico sanciona. En otras palabras, es ilegal comprar servicios sexuales, pero no venderlos.33 Al atacar la demanda, el modelo nórdico ha probado ser muy eficaz en prácticamente eliminar la prostitución en estos países, además de generar un cambio social.34

En Europa la prostitución es legal y regulada en:

los Países Bajos,
Alemania,
Suiza,
Austria,
Grecia,
Letonia,
Hungría
Turquía (Excepción en los países musulmanes)
Países con otras situaciones:

España.35 La prostitución es una actividad que no está ni ha estado nunca reglamentada en ningún sentido, no siendo ilegal, pero tampoco legal. No está reconocida como parte de la vida social, pero sin embargo sí es tenida en cuenta a la hora de contabilizar el producto interior bruto (PIB)36
Rusia: No es un delito grave,37
Ucrania38
Países ex-comunistas de Europa del Este la prostitución se castiga con una multa (es una infracción administrativa).[cita requerida]
Islandia, se persigue la adquisición de servicios, pero no la labor de las prostitutas.39 40 41 42
Suecia se persigue la adquisición de servicios, pero no la labor de las prostitutas. Durante los dos primeros años de aplicación más de 100 clientes fueron condenados. El estado sueco, tras muchos años de consentir la prostitución, considera desde 1999 la prostitución como un aspecto de la violencia ejercida por el hombre contra las mujeres. La propuesta procede, originalmente, del movimiento feminista sueco, que, durante un par de decenios, había exigido la criminalización del cliente. Como consecuencia de la entrada en vigor de la ley, tras cuatro años de aplicación, la policía y los servicios sociales facilitaron información que permitió conocer un drástico descenso en la prostitución, en el número de hombres que compraron estos servicios ilegalmente y en el reclutamiento de prostitutas. Encuestas realizadas cuatro años después entre los suecos muestran el apoyo de la población a la reforma.
América
Estados Unidos: Salvo en algunos condados del estado de Nevada, la prostitución es ilegal, y en dichos condados, sólo está permitida en burdeles licenciados. Sin embargo, con tal de que el contacto se haga por Internet y no en la calle, y los participantes son mayores de edad, está tolerada. En el Internet está desarrollada y nada oculta, y hay reseñas de las trabajadoras.
Centroamérica, se persigue a las personas que se dedican a la captación de menores para trabajos sexuales, que normalmente ofrecen a turistas, provenientes en su mayoría de Estados Unidos.[cita requerida] La policía está facultada para intervenir en los negocios sospechosos de realizar comercio sexual y detienen a los encargados de los mismos si hay menores de 18 años ejerciendo tal actividad. Sin embargo dadas las condiciones socio-económicas de las sociedades en general en tal región, la actividad sexual es vista como una forma alternativa de trabajo, que es bien pagado sobre todo por extranjeros. No se penaliza la adquisición de servicios, más bien se reprime a quien los ofrece. Por las condiciones de conflictos militares vividos en esa región en los años setenta a noventa, como parte de los fenómenos sociales de posguerra se observa un incremento de personas dedicadas a este tipo de actividad, que es visto como unos más de los enormes déficit enfrentados por la población y que no logra ser resuelta de manera adecuada por los gobiernos y estados existentes.
Costa Rica: uno de los países que sin haber tenido conflictos militares, ha vivido de manera casi oculta este tipo de explotación sexual de menores. En mayo de 2009, a raíz de la denuncia de dos mujeres que afirmaban ser mantenidas en esclavitud sexual en la Mérida (Yucatán) se puso al descubierto una red de traficantes, que operaba desde Centroamérica y que aparentemente gozaba con la complicidad de las autoridades mexicanas,43 encargada de llevar mujeres jóvenes a brindar servicios sexuales a personas de alta posición económica en esa región de México.44 Este caso incluso fue seguido por el FBI a través del consulado de dicha ciudad.45 46
Oceanía
Australia la prostitución está tolerada, pero se encuentra sometida a un estricta reglamentación.
Condiciones laborales
En algunos países, principalmente en Europa Occidental (Holanda y Alemania), la prostitución es un oficio regulado en el que sus trabajadores y trabajadoras pagan sus impuestos y no arrastran una imagen social tan degradada (éste es el llamado «modelo pro regulación»; sus partidarios consideran a las personas que ejercen la prostitución un tipo más de trabajador sexual). Sin embargo, en otros países del mismo entorno, la situación jurídica y social es diferente: en Suecia, Noruega47 e Islandia,48 49 50 51 se persigue la adquisición de servicios sexuales, pero no la labor de las prostitutas: allí, la prostitución se considera una forma de violencia sexual (el delito está en el capítulo sobre crímenes sexuales) contra las mujeres sin importar su consentimiento, mismo que tampoco se considera al perseguir el proxenetismo. El Estado sueco considera la posibilidad de distinguir entre prostitución forzada y voluntaria algo irrelevante, ya que se considera el derecho humano a la dignidad (que está por encima del consentimiento) y el derecho a la autodeterminación (no se penaliza a alguien por lo que hace con su propio cuerpo) como base de la legislación.52

La figura de la prostituta está también estrechamente ligada a la del proxeneta, persona que recibe un porcentaje de los beneficios conseguidos por la misma. En principio el proxeneta recibe ese dinero como pago por un servicio, habitualmente el de actuar como mediador entre la prostituta y el cliente, proveer la habitación o lugar donde tiene lugar el servicio sexual, proveer algún tipo de protección a la trabajadora sexual, etc. Sin embargo, cuanto más marginal es el tipo de prostitución, más se convierte el proxeneta en un mero extorsionador, que en su grado más bajo retiene a las prostitutas bajo su control mediante amenazas y abusos que incluso llegan a la violencia física (secuestros). Esta situación es más habitual (y prácticamente la norma) en países donde la prostitución es ilegal.

Sanidad y prostitución
Ya que las prostitutas y los prostitutos mantienen habitualmente relaciones con un elevado número de clientes, la prostitución se asocia con la dispersión de enfermedades de transmisión sexual. Entre éstas, el sida es la que actualmente reviste un mayor riesgo.

Las respuestas a este problema pueden ser, o bien intentar prohibir definitivamente la prostitución, o establecer un registro de las prostitutas y prostitutos encaminado a que realicen controles médicos periódicos, o animar de manera informal a prostitutas y prostitutos, y a sus clientes, a utilizar medios de protección y a someterse a revisiones médicas.

Las dos primeras alternativas son consideradas frecuentemente inadecuadas. Prohibir la prostitución significa que ésta se convertiría en una actividad a escondidas, con lo cual aumentarían aún más los problemas sanitarios, y también criminales. La segunda alternativa, consistente en llevar un registro de las prostitutas y prostitutos, convertiría al estado en cómplice de esta actividad, y no solucionaría el control sanitario de todas aquellas personas que trabajan en esta profesión de manera oculta. En consecuencia, según muchos expertos sólo queda la tercera vía, que depende de la voluntad de todos los implicados.

Prostitución infantil
Artículo principal: Prostitución infantil
La prostitución infantil es uno de los hechos que más alarma a la población, ya que durante las últimas décadas se han dado miles de casos de prostitución infantil. La prostitución de menores es endémica en muchos países de renta baja que se han convertido en destino preferente del turismo sexual.

Cuando un individuo busca mantener relaciones sexuales con niños o niñas y no quiere correr el riesgo de ser denunciado, tiene una segunda opción: acudir a la prostitución de menores. Esto sólo si dispone de dinero suficiente como para permitírselo. Por otro lado, se encontrará con la dificultad de encontrar un individuo o club que se lo facilite, pues la prostitución infantil se esconde mucho más que la prostitución de adultos. Pero una vez salvados estos dos obstáculos, cualquier individuo puede convertir en realidad sus fantasías con una niña o un niño, esclavizado y obligado a ser un objeto para el uso sexual. Dicha prostitución no suele ser voluntaria y va acompañada del miedo, el hambre, las drogas y multitud de circunstancias más, que pueden convertir la existencia tanto de un menor como de un adulto en un auténtico infierno.

En España son desarticuladas redes de corrupción de menores todos los años, a quienes además se les incautan miles de fotografías y vídeos de menores, que serán vendidas de particular a particular o mediante catálogo y casi siempre en países distintos al de procedencia para evitar su posible identificación.

A principios de 1996 el Director General de Protección Jurídica del Menor del Ministerio de Asuntos Sociales reconocía ante los medios de comunicación la existencia en España de mafias dedicadas al tráfico de menores. Además de niños y niñas españoles, en la península se compran y venden fundamentalmente menores portugueses, dominicanos, marroquíes y procedentes de países del Este de Europa.

Aspectos legales
Prostitución legal
Varias organizaciones han mostrado un perfil opositor la legalización de la prostitución. Por otro lado, varios gobiernos analizaron el legalizar a la prostitución; en el Reino de Suecia —por ejemplo— los socialdemócratas legalizaron la prostitución en 1999. Así muchos ven la legalización de la prostitución como vía a una solución contra la trata de personas.

Prostitución e inmigración ilegal
Trata de personas
Son personas que están obligadas a prostituirse. En muchos casos se trata de un fenómeno relacionado con la inmigración ilegal donde las mafias operan para secuestrar y vender a estas personas a otros países para prostituirse. La Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD) ha puesto en marcha varias iniciativas para luchar contra esta lacra del tráfico de personas, especialmente de mujeres y niños.

Esta oficina define, en su generalidad, la trata de personas como la acción de captar, transportar, trasladar, acoger o recibir personas, recurriendo a la amenaza o al uso de la fuerza u otras formas de coacción, al rapto, al fraude, al engaño, al abuso de poder o de una situación de vulnerabilidad o a la concesión o recepción de pagos o beneficios para obtener el consentimiento de una persona que tenga autoridad sobre otra con fines de explotación.53 Este mismo organismo publica mapas de los lugares de origen y destino de este tráfico de seres humanos.

Organizaciones relacionadas con la prostitución
Regulacionistas (A favor de la regulación de la prostitución)
AMMAR.org.ar (sindicato de trabajadoras sexuales argentinas).
ColectivoHetaira.org (asociación española en favor de los derechos de las trabajadoras sexuales).
DoñaCarmen.de (asociación en favor de los derechos sociales y políticos de las prostitutas; en alemán).
Hydra-EV.org (centro de reunión y orientación para prostitutas).
InformacionSexual.com (una mirada feminista a la prostitución).
MiluskaVidaYDignidad.iespana.es (asociación peruana de trabajadoras sexuales).
Abolicionistas (A favor de la abolición de la prostitución)
AbolicionDeLaProstitucion.org (plataforma de organizaciones de mujeres).
APRAMP.org Asociación para la Prevención, Reinserción y Atención de la Mujer Prostituida).
HombresAbolicionistas.org (Hombres por la Abolición de la Prostitución).
LourdesMunozSantamaria.blogspot.com (blog de la diputada Lourdes Muñoz, que realiza seguimiento de los trabajos alrededor de la ponencia en el Congreso de los Diputados de España, acerca de la prostitución).
RedFeminista.org
TCTInternacional.org (Todas contra el Tráfico).
No posicionados / por clasificar
Hoy.com.ec (del trabajo doméstico a la prostitución).
MujeresHoy.com (portal de movimientos promujer: el mercado del sexo en Cuba).
Explotación sexual
CATWInternational.org (Coalición Internacional Contra el Tráfico de Mujeres; en inglés)
CasoVeron.org.ar («Marita Verón, ¿dónde estás?», caso que revela cómo funcionan las redes de trata y tráfico de mujeres en Argentina).
NoHayExcusas.org (campaña de UNICEF contra la explotación sexual infantil).
SomalyMam.org (AFESIP, una ONG que combate el tráfico de mujeres y niños con fines de esclavitud sexual).

Wikipedia